José K/Noticias y Debate M3  

Morelia, Mich., 23 de marzo, 2021.- Unas 27 colonias de la capital michoacana les suspendieron el abastecimiento de agua potable  durante este mes de marzo por la reparación y mantenimiento de al menos cinco pozos; mientras el 50 por ciento de los morelianos recibe el vital líquido solo uno dos días por semana, no obstante, la mayoría de personas que viven en asentamientos irregulares y en la periferia de la ciudad solo reciben este recursos a través de pipas, según el Organismo Operador de Agua Potable de Morelia.  

Investigadores de la UNAM que laboran en el campus de esta ciudad, manifestaron que la crisis por el vital líquido queda en evidencia en tiempos de estiaje porque es mucho mayor la demanda que la oferta, pero la inequidad queda de manifiesta porque las colonias de mayor marginación viven con carencias, mientras los grandes fraccionamientos que han invadido las zonas arboladas cuentan con toda el agua que requieren para regar sus jardines.  

En 1985, Morelia tenía aproximadamente 400 mil habitantes según el INEGI, y el último censo indica que actualmente hay 849 mil personas. Actualmente hay unas 700 colonias en esta urbe, y el 50 por ciento de ellas vive en la periferia de la ciudad, con todas las características de la pobreza incluyendo la escasez de agua.  

Los investigadores de la UNAM, Víctor H Garduño, Antonio Vieyra y Patricia Dávila han realizado varios estudios sobre la hidrología y el sistema acuícola del municipio de Morelia. Esta última señaló que los fraccionamientos de lujo, clubes y campos de golf de las zonas exclusivas de la capital del estado absorben la mayor cantidad de recursos acuíferos. Son decenas de miles de metros cúbicos de agua los que consume al año este sector.  

Los especialistas en materia hídrica sostienen que además de la mala distribución de este recurso, hay una sobreexplotación y deterioro de los mantos acuíferos superficiales y subterráneos. Los bosques de la parte sur de Morelia y los encuentran a un costado de la carretera Mil Cumbres han sido arrasados por talamontes, fraccionadores y sembradores de aguacate.  

En la capital michoacana hay 87 pozos profundos que abastecen de agua potable a parte de la ciudad, además de decenas de uso agrícola que forman parte del Valle Morelia-Queréndaro. Ha habido una desmedida sobreexplotación y no se ha hecho nada por buscar un equilibrio.  

Para evitar una catástrofe ecológica, es urgente recuperar y mantener la zona de recarga de los mantos acuíferos de la cuenca Río Grande-Río Chiquito, a través del decreto de zonas protegidas; realizar monitoreo de los pozos profundos; planificar la zona urbana, y rescatar las aguas de manantiales como Río Chiquito y La Presa, que ya no existen en otras partes del país, subrayó la doctora Patricia Dávila. “Las políticas públicas en materia hídrica no deben de estar en manos de funcionarios con formación deficiente”.  

El doctor Arturo Chacón, académico del Instituto de Investigaciones de los Recursos Naturales (Inirena) de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), aseguró que, de no tomarse medidas urgentes, Morelia tendría que importar agua de otras regiones, tal como sucede en la capital del país, panorama que además de dificultar el abasto definitivamente lo encarecería.  

Sostuvo que ha faltado capacidad e interés de los diferentes órdenes de gobierno en cuanto al ordenamiento territorial y deterioro de las zonas de recarga por el cambio de uso de suelo, vinculado a la agricultura y a la expansión demográfica.