Redacción/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 16 de enero.-  Decenas de recolectores de basura se plantaron este martes frente al Congreso local, para rechazar el impuesto que obliga a concesionarios que recolectan basura  a pagar 100 pesos por tonelada de desperdicios.

Sin embargo, la Secretaría de Medio Ambiente Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet), afirmó que la nueva normatividad no va dirigida a recolectores de basura, sino a empresas que concentran residuos sólidos como papel, cartón y vidrio. Además los ciudadanos no deben pagar nada porque lo único que ofrecen a los recolectores de basura es una aportación voluntaria, así que nadie puede cobrar por kilo de desperdicios.

Los recolectores de basura anunciaron que a partir de este día, y hasta el 26 de enero,  suspenderán el servicio, porque la iniciativa enviada por el gobernador Silvano Aureoles aprobada por la mayoría, entre ellos dos legisladores de PT, no tiene razón de ser.

Los inconformes tiraron bolsas de basura sobre la avenida Madero, frente al acceso principal de la sede legislativa, mientras otros de ellos sostienen cartulinas demandan una explicación de las autoridades, y amagan al ciudadano con un cobro por kilo a partir del 1 de febrero.

En tanto, el secretario de secretario de Medio Ambiente Cambio Climático y Desarrollo Territorial (Semaccdet), Ricardo Luna García, afirmó que los recolectores de basura no pagarán el nuevo impuesto ecológico correspondiente al depósito o almacenamiento de residuos sólidos, contemplado para el ejercicio fiscal 2019 en Michoacán, por lo que no se justifica el aumento que organizaciones pretenden hacer a la ciudadanía.

Explicó que dicho gravamen está destinado “a los que manejan  en la etapa final  residuos sólidos”, que pueden ser los propios municipios o empresas privadas a las que les fue concesionado.  “Los recolectores de basura no se deben preocupar. Estamos abiertos al diálogo y explicarles”, comentó el funcionario estatal.

Luna García aseguró que este nuevo cobro es justo, porque dichas entidades “hacen la separación de muchos residuos, como el plástico, metal y cartón, y los venden. Entonces de ahí se tiene que generar el pago de 10 centavos por kilo de basura, recurso que servirá para la creación de infraestructura para el manejo de los residuos”. Estados como Zacatecas y Jalisco tienen este tipo de impuestos, para crear infraestructura donde se le dé un manejo adecuado a los residuos sólidos, y así evitar que haya tiraderos a cielo abierto, dijo Ricardo Luna,  mientras que en la entidad hay todavía 80 municipios con tiradero al aire libre.