Fernando Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

CDMX, 12 de enero, 2019.- El malestar social comienza a manifestarse y se registran bloqueos en algunos puntos de la Ciudad de México para exigir abasto de gasolina. Las amenazas ante un posible incremento en la inflación por parte del Banco de México y las quejas de empresarios por las pérdidas generadas en el comercio no han diezmado las pretensiones de Andrés Manuel López Obrador para continuar con su estrategia para combatir el “huachicoleo”.

Al escuchar que el negocio del robo de hidrocarburos genera ganancias que el año pasado superaron los 60 mil millones de pesos provoca una reprobación social generalizada, principalmente hacia los últimos gobiernos federales, me refiero a la administración de Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, respectivamente, pues todos permitieron el negocio paralelo por omisión o complicidad, y como era de suponerse se lavaron las manos, es decir, no asumen su responsabilidad ante el crecimiento de esta práctica criminal.

Las declaraciones de Diego Sinhue Rodríguez, gobernador de Guanajuato, quien aseguró que las estaciones de gasolina en su estado facturan más ahora que falla el suministro y las ventas cayeron que hace tres meses cuando el abasto era normal y el consumo de combustible era mayor.

El gobernador informó que la entidad recibe entre un 15 y 20 por ciento de gasolina, por lo que el mandatario estatal presume que a Pemex los empresarios de hidrocarburos sólo le compraban un 20 por ciento, y el 80 por ciento era combustible de procedencia ilícita.

Son varias las interrogantes que se derivan de esta controversia discursiva: tanto los que defienden la estrategia, como de quienes la reprueban, sin embargo, si se puede advertir que la reforma legislativa que buscará Morena para tipificar como delito grave el robo de hidrocarburos, tenía que haberse enviado con mucha anticipación, sin soslayar una campaña previa de medios que orientara a la población de escasos recursos a no participar con el crimen organizado y recibir compensaciones a quienes denuncien en flagrancia el robo.

Por lo pronto a seguir esperando en las estaciones de gasolina para conseguir unos litros de combustible…