Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 12 de diciembre.-El gobernador Silvano Aureoles manifestó que no hará “leña del árbol caído”, por lo que no acudirá al juzgado a ratificar la denuncia de 2013  contra Rosario Robles, entonces secretaria de Desarrollo Social, acusada de presuntos desvíos de recursos públicos a favor de candidatos del PRI.

De acuerdo a la agencia Quadratín, el mandatario estatal está enterado de las declaraciones del presidente de la Comisión Instructora de la Cámara Baja, Pablo Gómez, en el sentido de que lo esperarán tres días para saber si revalida o no la querella que promovió hace seis años.

Pablo Gómez dijo que se  envió una comunicación a Aureoles, mediante un juzgado en Morelia, y el gobernador tiene tres días, a partir de que sea notificado por esa autoridad judicial, para responder. Una vez que el gobernador de Michoacán responda si ratifica o no la denuncia, comenzará a correr el periodo de instrucción para el desahogo de pruebas, que a su vez será de 30 días naturales.

En verdad que debe ser una decisión difícil porque han transcurrido varios años, y en estos momento que una de las mujeres más poderosas de México se encuentra en una condición totalmente adversa, independientemente de su responsabilidad o no, la mayoría de las personas no atacarían a una persona que está en tela de juicio, en buena parte desamparada.

Habrá quien piense que no solo Robles, sino todos aquellos funcionarios que han saqueado a la nación deberían ser enjuiciados y encarcelados. Hay razón para darles la razón, sobre todo cuando han sido encarcelados cientos de personas por haberse robado cualquier objeto de escaso valor.

El mismo presidente Obrador ha declarado que no hay sentimiento de venganza en contra del ex presidente Felipe Calderón. Se trata de valores y sentimientos encontrados, pero es necesario que se responda al presunto delito, más allá de intereses personales o políticos, lo que no es fácil.