Redacción/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 16 de Enero, 2019.- De pronto muchos temen exponerse a las etiquetas si cuentan que hablan solos, en realidad esto se llama discurso privado y es algo que todos hacemos, incluso, la mayoría de los estudios al respecto suelen centrarse en niños pequeños, ya que hablar solos forma parte de su desarrollo normal.

De acuerdo con la nota de Brenda García, en Campus México, los pequeños piensan más en voz alta, cuando un niño aprende a hacer cosas, usualmente las narra en voz alta, y también se habla a sí mismo cuando tiene éxito o algo le parece muy difícil. Es quizás por esto que a muchos les parece que los niños nunca se callan.

Cuando crecemos, comenzamos a internalizar ese discurso y lo convertimos en pensamientos. Sin embargo, mantener todo dentro de nuestra cabeza y no decirlo en voz alta no es la mejor manera de aprender.

Al hablar con nosotros nuestros procesos cognitivos mejoran significativamente. Seguramente alguna vez has encontrado que hablar solo te ayuda a recordar mejor algo, a tener más ideas, a concentrarte mejor en una tarea, y hasta a convencerte de que puedes lograr algo.

Además mejora tu memoria, por ejemplo cuando estudiamos en voz alta tendemos a recordar mucho más, al repetir las palabras en voz alta el proceso para internalizar la información parece ser más efectivo.

Algunos estudios han observado el efecto separando grupos de personas que leen en silencio y otros que leen en voz alta, y las palabras que se leyeron en alto fueron mucho mejor recordadas que las demás. Este efecto no tiene simplemente que ver con el sonido al hablar, sino que al traducir el discurso en palabras habladas tu cerebro tendrá no solo la información de escucharlas sino de producirlas, lo que hace más intenso y distintivo el recuerdo de aquello que dijiste en voz alta. Es decir, no solo vas a recordar lo que leíste, sino a ti mismo diciendo las palabras en voz alta y escuchándolas.

Si te das instrucciones en voz alta, tu capacidad de concentración mejora y te ayuda a que evites distracciones, haciendo más sencillo el proceso de toma de decisiones cuando eres capaz de visualizar tus opciones al repetir las palabras y escucharlas. Básicamente le ofreces ayuda extra a tu cerebro.

Hablar contigo mismo es excelente para mantener una mente sana, puede hacer que alivie la soledad que sientes cuando pasas días sin compartir tiempo con alguien más, y hasta puede hacerte más inteligente cuando hablas contigo mismo en voz alta de forma positiva. En especial, cuando necesitas tomar decisiones importantes.

El discurso privado es poderoso y se queda clavado en tu mente, por eso es importante usarlo siempre de forma positiva. 1;\lsdsemihidd