Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 20 de febrero.- Son tantas miles de hectáreas de bosque que se han perdido en Michoacán que las autoridades ambientales no tienen ni idea de la cantidad exacta. Las cifras varían, hubo quien dijo que se perdían anualmente 30 mil hectáreas por cambio de uso de suelo para labores agrícolas, ganaderas y urbanas.

Ricardo Luna García, titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático (Semarnacc) del estado, aseguró que son más de 80 mil hectáreas las que se perdieron en 2018. Lo cierto es que no tiene ni idea. Lo que sí, y todos lo sabemos, es que la destrucción del bosque es enorme, lo podemos observar en municipios como Charo, Morelia, Zitácuaro, Salvador Escalante, Peribán, Tancítaro, Uruapan, Villa Madero, Tacámbaro, Peribán, Los Reyes, Zacán, entre muchos otros.

La coincidencia es que en la mayoría de los casos se debe al cultivo de aguacate, dicen, y los precios del llamado “oro verde” lo comprueban, es que se trata de un enorme negocio, no importan que se destruyan a los principales productores de agua y oxígeno.

En los últimos 18 años, Michoacán ha perdido aproximadamente 65 mil hectáreas de bosque por el cambio de uso de suelo para  el cultivo de aguacate. Y más de 200 mil hectáreas de tierras agrícolas fueron cambiadas para uso urbano y pastoreo, informó la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

Información estadística de la última década, en Michoacán se perdían anualmente unas 30 mil hectáreas por el cambio de uso de suelo, tanto para el cultivo, ganadería, usos agrícolas como para la siembra de maíz, y para uso urbano.

El secretario de Medio Ambiente sostuvo que en los últimos cuatro años se desbordó el cultivo de aguacate y de berris.

Las cifras lo demuestran: en 1930, en Michoacán había sembradas unas dos mil hectáreas de aguacate; en 1970  aumentó a 20 mil; en 2000 se elevó a 100 mil hectáreas; en 2010 a 151 mil, según la Secretaría de Economía federal y  se estima que actualmente  al menos son 165 mil hectáreas.

Los motivos de la pérdida de recursos forestales, explicó, se deben a la tala clandestina e incendios forestales, principalmente para cambio de uso de suelo agrícola. El 90 por ciento de incendio forestales son provocados para justificar el cambio de uso de suelo para actividades agrícolas.

La producción de aguacate en Michoacán es una actividad económica que genera 12 mil empleos para los cortadores; dos mil empleados de transporte; 7 mil 500 productores, lo que deja una derrama anual de 17 mil millones de pesos anuales.

De acuerdo con la UNAM, campus Morelia, el 88 por ciento de los productores regulares de Michoacán generan diversos problemas de contaminación que van de regulares a severos, asociados con erosión por tipo de cultivo, daño a mantos acuíferos por agotamiento y contaminación por uso de pesticidas.

Michoacán es el primer productor de aguacate en el país. De estas tierras se distribuye el 85 por ciento  del producto que se consume en todo México y tan sólo en el periodo 2015-2018 se han exportado a Estados Unidos  casi un millón de toneladas, según informes de la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Aguacate de México AC (APEAM).

La expansión desmedida del cultivo de aguacate ha generado adversidades, ya que influye en el cambio climático, consume mucha agua,  y tiene escasa capacidad de filtración, señala la Secretaría de medio Ambiente de Michoacán. Es cierto, hay muchas denuncias reiteradas, pero nadie escucha, sobre todo cuando altos funcionarios de gobierno tienen grandes huertas de aguacate.