CDMX, 26 de mayo, 2021.- Magín Puig Solanes (1905-2005), se formó en la Escuela Nacional de Medicina y se recibió en 1929. Viajó a Europa para especializarse en oftalmología estimulado por el doctor Juan Luis Torroella, quien le enseñó los principios de la especialidad; después de dos años de intensa preparación, regresó a México en 1932 y se incorporó al cuerpo docente de la Escuela de Medicina con el nombramiento de profesor titular de clínica oftalmológica. Además, la Beneficencia Pública lo contrató como oftalmólogo y también comenzó a atender pacientes en el Hospital Morelos.

Al siguiente año su maestro, el doctor Luis Torroella, lo adscribió como adjunto interino al pabellón de oftalmología del Hospital General de México, el 22, en el cual estaba fusionada esta área con la de otorrinolaringología. Ese mismo año presentó su examen de oposición para la plaza, la cual ganó.

Debido a una grave enfermedad del doctor Torroella, el 16 de diciembre de 1938, Puig Solanes ocupó la jefatura del servicio. Poco tiempo después se planteó la propuesta de separar los dos servicios y ubicar temporalmente el de oftalmología en otro lugar. El doctor Puig no aceptó ese paso intermedio y se trasladó sin que estuvieran realizadas las obras de acondicionamiento.

 En marzo de 1941 se inició el auge científico, docente y asistencial del servicio de oftalmología, que lo llevaría a convertirse en unidad en 1964, y con ello se inició la moderna escuela mexicana de esta especialidad.

Para concretar esta tarea , en 1947 inició los cursos monográficos de oftalmología en la Escuela de Graduados de la UNAM la cual se transformó en 1960 en División de Estudios Superiores, y en 1959 se inauguró el primer curso para obtener la maestría en ciencias médicas, rama oftalmología, con una duración de dos años. Este posgrado se impartió ininterrumpidamente hasta 1983, con alumnos de todos los países de América.

Desarrolló esta labor académica por espacio de 60 años, en enero de 1996 se le hizo un reconocimiento por ella. Puig Solanes fue nombrado profesor emérito de la Facultad de Medicina el 16 de diciembre de 1975. En su labor como pilar fundamental de la oftalmología mexicana, creó el Consejo Mexicano de Oftalmología en 1975 y lo dirigió durante tres años; además fue miembro del consejo internacional de la especialidad durante casi diez años, de 1966 a 1974. Fue presidente de la Sociedad Mexicana de Oftalmología en 1942 y estuvo al frente de su órgano oficial, la Revista Mexicana de Oftalmología, de 1947 a 1967.

 Puig Solanes ingresó a la Academia Nacional de Medicina en enero de 1941 y ocupó la presidencia durante el año de 1954. En 1998 pasó a ser miembro honorario. En las páginas de la Gaceta Médica de México se encuentran gran cantidad de artículos escritos por él.

Gozó de innumerables reconocimientos a nivel nacional e internacional, valga sólo recordar el premio de la Academia de Medicina de París por sus estudios sobre la oncocercosis. Y en 1997, el presidente de la República, Ernesto Zedillo, le confirió el Reconocimiento al Mérito Médico.

Puig Solanes fue un hombre de recia voluntad y gran personalidad, siempre dispuesto a ayudar al prójimo, ya fuera algún enfermo, un amigo o un alumno interesado por aprender. Siempre estuvo dispuesto a tenderle la mano a todo aquel que se acercaba a él para abrevar de sus conocimientos. Cuando fue nombrado profesor emérito de la Facultad de Medicina, el doctor Clemente Robles lo describió como un “caballero con columna dorsal de hierro”.