Ernesto Martínez Elorriaga/Noticas y Debate M3

Morelia, Mich., 13 de noviembre, 2019.- Sin duda es una frase emotiva la del ex presidente boliviano Evo Morales a su llegada a México. Lo ocurrido en ese país sudamericano considerado el más pobre de América Latina debiera competerle solo a sus habitantes, y si hablamos de democracia, debiera decidir la mayoría, sin injerencia extranjera.

No es de sorprender que el presidente norteamericano, Donal Trump, haya dicho que fue el pueblo el que  derribó a Evo Morales del poder. Trump si fuese mexicano sin duda sería panista.

México asumió su papel histórico, a pesar de que le dieron al traste a la política exterior nacional, los gobiernos panistas, que se caracterizaron por su entreguismo y falta de solidaridad con  los países latinoamericanos. Cómo olvidar el “comes y te vas” que le aplicó el entonces presidente Vicente Fox al presidente cubano Fidel Castro. Y de Calderón solo se puede recordar que dejó una política exterior sometida.

Bolivia tuvo serios problemas de gobernabilidad, tan solo entre 2001 y 2005 hubo cinco presidentes. En 13 años de gobierno de Evo Morales Ayma logró reducir la pobreza en más de 50 por ciento, y un desarrollo económico de 4.5 por ciento anual.

Sin el relevo en el cargo hubiese sido a través de un proceso democrático no habría ningún problema en torno a la separación del cargo, incluso se pudieron resolver las diferencias a través de acuerdos políticos.

No fue así, el golpe de Estado fue preparado por militares y grupos conservadores, con la asesoría del gobierno estadunidense, Lo mismo que ocurre en Venezuela, pero en este país son militares los que gobiernan y cuentan con un respaldo social mayoritario. En el caso de Evo Morales todo parece indicar que a final de cuentas lo dejaron casi solo, ante las amenazas de los adversarios del presidente boliviano.

No hay duda, Evo Morales fue víctima de golpe de Estado. Seguramente cuando haya elecciones en ese país ganarán los grupos conservadores, y a pesar de que eso represente un retraso para la mayoría de los habitantes, pero la política del saqueo de los grupos conservadores  y el entreguismo hacia Estados Unidos seguramente volverá a florecer. Así ha sido la historia en varios países de América Latina, y a México siempre le andan pisando los talones.

Habla bien de México y de los mexicanos mantener una política digna, y lo más soberana posible.