Mario Ensástiga Santiago/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 20 de mayo, 2020.- No debe haber duda de que el actual gobierno y administración municipal de Morelia, ha demostrado con creces su capacidad de reacción inmediata y compromiso social ante las contingencias y adversidades que ha tenido que enfrentar en poco menos de 2   años de la gestión del Profesor Raúl Morón Orozco, en contextos generales de debilidad institucional, política, económica y financiera de los gobiernos locales no solo de Michoacán, sino del país entero.

En mi opinión han sido 4 contingencias, 2 climáticas, una económica financiera y la sanitaria del COVID 19, la primera se presentó a escasos 8 días del proceso electoral del primero de julio de 2018, las fuertes lluvias provocaron el desprendimiento de grandes piedras y gajos de tierra del cerro del Quinceo que impactaron 14 colonias, las cuales fueron violentadas e inundadas con grandes cantidades agua, piedras y lodo.

Las nuevas autoridades municipales en calidad de electas, es decir, sin tener en estricto sentido legal la responsabilidad de actuar frente a la emergencia climática, sin embargo, como resultado de la sensibilidad y compromiso social, el equipo de la reciente campaña electoral recibió instrucciones del presidente municipal electo de trasladarse a la zona de desastre para ayudar en las tareas de rescate y limpieza.

Se destinaron recursos económicos, materiales y humanos no previstos, con evidente falta de organización, de capacitación y equipados de manera adecuada, recursos sacados de quien sabe de dónde, porque es evidente que después de una campaña electoral los recursos económicos es lo menos que hay, en todo caso hay deudas que hay que pagar más adelante, los que promocionaros el voto por la planilla municipal morenista, cuidaron casillas y defendieron legal y políticamente el triunfo, de pronto se vieron como parte de un ejército de rescate y protección civil, eso sí, de manera oportuna, entusiasta y comprometida.

Posteriormente el naciente equipo político del nuevo gobierno municipal, se encontraba ocupado en las tareas de preparación la toma de protesta y transición institucional, de la integración del equipo de gobierno, del rediseño de la estructura administrativa y la revisión de las propuestas de gobierno a implementar a partir del primero de septiembre de 2018.

No habían transcurrido los primeros 2 meses del nuevo gobierno de Morelia, cuando de nueva cuenta la naturaleza se hizo presente para cobrar una letra más a la estupidez humana de una sociedad capitalista, consumista y depredadora de los recursos naturales, que por definición van en contra de la sustentabilidad de la sociedad y el planeta; la copiosa lluvia de la noche del domingo 21 y madrugada del lunes 22 de octubre a causa del huracán “Willa”. en la costa michoacana, provoco severas inundaciones en 40 colonias que quedaron literalmente inundadas por el agua y lodo, más 2 mil personas damnificadas y unas 250 viviendas seriamente siniestradas.

La tercera contingencia, fue la económica y financiera heredada por la anterior administración municipal, sin duda, iniciar  una nueva gestión municipal casi a la mitad del año fiscal y recibir una administración en condiciones de una extraordinaria debilidad institucional y financiera, con un déficit anual de 450 millones de pesos para transitar el último tercio del 2018, con la sobrecarga de una plantilla de personal por demás abultada con serios conflictos sindicales y una larga listas de deudas a proveedores, prestadores de servicios y constructoras de la obra pública, es verdaderamente una contingencia gubernamental.

La cuarta contingencia se debe al brote del COVID 19, por si las anteriores hubieran sido poca cosas, crisis sanitaria que por sus dimensiones y consecuencias han cortado de tajo la complicada y a la vez fructífera dinámica del gobierno municipal de Morelia hasta el mes de febrero de 2019, justo a la mitad del camino; año y medio que el gobierno municipal cumplió de manera bastante aceptable del cumplimiento de las tareas básicas y primeras que todos los gobiernos municipales deben cumplir por mandato de ley.

La gestión política y administrativa municipal de la 4t en Morelia, estaba por superar el umbral de ser un gobierno municipal tradicional exitoso prestador de servicios a un gobierno innovador y promotor del desarrollo, en efecto, los 17 objetivos para el desarrollo sustentable de la Agenda 2030 considerados en la elaboración del Plan Municipal de Desarrollo de Morelia 2018-2021, al igual que los acuerdos, proyectos, estrategias y acciones acordadas en la reunión de trabajo de marzo del gabinete legal y ampliado durante 2 días para implementar durante el resto del 2020 y 2021, han quedado en el pasado, o por lo menos pienso que no será posible retomarlos como estaban pensados antes de la presente pandemia. 

Ante ésta nueva, inesperada y grave situación del coronavirus, el gobierno municipal de Morelia de nuevo se lanzó a las calles en condiciones de alto riesgo de contagio para los servidores públicos con menor riesgo para atender 4 cuestiones principales, 1. La promoción, implementación y observancia de las medidas sanitarias dictadas por el gobierno federal de la manera más amplia e integral posible; 2. Entrega de 50 mil paquetes alimentarios a familias más afectadas y necesitadas durante el mes de mayo; 3. Disminución de la movilidad personal y 4. La seguridad pública.

En realidad, el actual gobierno municipal de Morelia, no ha parado máquinas, ciertamente no está funcionando al 100 por ciento su personal, ¡chin!, en ese segmento se encuentra un servidor, en esas condiciones el equipo de gobierno local tiene limitaciones y grandes acotamientos por la evidente y endémica falta de recursos, no sólo económicos y financieros; lo cierto es que se siguen prestando los principales servicios públicos más necesarios, el programa de la obra pública sigue avanzando.

Viene ahora el compromiso de rendir el segundo informe de gobierno para la primera quincena de agosto, seguramente será un acto republicano totalmente diferente e inédito, aun cuando la curva de los contagios y decesos haya descendido sensiblemente. La gran interrogante será, la nueva agenda y proyectos de gobierno, está por verse si continuarán tal cual los proyectos del combate a las adicciones, a la violencia contra las mujeres en la fase de prevención, la educación, cultura y deporte en la intencionalidad de la masividad, todo en el marco del relanzamiento y concreción del Acuerdo por Morelia.

Pienso que ello deberá tener algunos cambios, en cuanto a poner los principales problemas inmediatos y urgentes en la fase post-pandemia, como la reactivación económica, el empleo, el trabajo, el comercio, la producción del campo, y la educación y la salud integral de las personas.

Nuestra hermosa y amada ciudad de Morelia cumple 479 años, desgraciadamente no hay condiciones para haberla festejado como se merece, el gobierno municipal ha hecho y  hace lo que puede y se reconoce, pero como dicen los “campes” “no es lo mesmo”.