José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 19 de febrero, 2020.-Mucha gente está convencida, al igual que nosotros, que una enorme cantidad de homicidios se cometen porque los criminales saben que no habrá castigo, si tomamos en cuenta que en México más de 96 por ciento de asesinatos quedan impunes.

El caso del rapto y asesinato de Fátima es un caso grave que genera dolor, reconoció el presidente Andrés Manuel López Obrador luego de señalar el oportunismo mediático y el zopiloteo de grupos conservadores.

Es muy probable que en este caso sean detenidos los responsables de tan abominable crimen. Pero no deja de sorprender la vileza mayor de quienes buscan sacar provecho económico de esta circunstancia. Seguramente no hay un solo mexicano que no sepa de lo ocurrido a Fátima.

Para desgracia nuestra, miles de personas son asesinadas anualmente en varias regiones de México. De esas miles de víctimas que superan las 20 mil anualmente, al menos 10 por ciento corresponden a mujeres y niños. Los números son fríos, pero vende más una tragedia como la de Fátima.

Es cierto que hay mucha indignación, sobre todo para las familias que tienen hijas e hijos. No quiero pensar en lo que se le desea a esa pareja de criminales por haberle hecho daño a una niña. Así es y así la condición humana, aunque hasta entre criminales hay reglas.

Más allá del zopiloteo y el oportunismo mediático, hay toda una realidad adversa para millones de mexicanos, que por ningún motivo se justifica la violencia en contra de otra persona, pero también el uso de drogas cada vez más fuertes, provoca conductas que parecieran no creíbles, y solo basta observar la forma sangrienta y cruel de homicidios entre grupos delictivos.

Igual es de lamentable que los grupos de derecha conservadora, responsables, en parte, de la crisis financiera y de valores que vivimos, aprovechen la tragedia de unos cuantos para debilitar políticamente a su adversario que está en el poder. Seguramente olvidan que todos vamos en el mismo barco y la misma tripulación, por más que se esmeren en separarla y dividirla en clases sociales.