Fabián Bonilla López/Noticias y Debate M3

CDMX, 16 de febrero, 2019.- A unos días de los premios Oscar y, después que se nominara en la categoría de Mejor Actriz a Yalitza Aparicio, el Senado de la República le entregará un reconocimientopor ser la “primer mujer indígena” nominada a este tipo de galardón. Aquí un par de ideas al respecto.

Se dio a conocer que la Comisión de Asuntos Indígenas del Senado, su presidenta María Leonor Noyola Cervantes, confirmó que este reconocimiento se entregará durante la Semana Cultural, que va del 22 al 25 de abril, en el marco el Año Internacional de las Lenguas Indígenas.

“De manera complementaria, la senadora del PAN, Xóchitl Gálvez, propuso que también se haga un reconocimiento al director de la película Roma, Alfonso Cuarón, (protagonizada por Yalitza Aparicio), por usar la lengua mixteca, que refleja la diversidad cultural de México” (Reporte Índigo, 14/02/2019).

Aquí vale la pena debatir este reconocimiento y la motivación de éste. En primera instancia porque nos coloca en un viejo debate de quién puede ser etiquetado como “indígena” (habría la posibilidad de pensar también quién se deja de etiquetar como “indígena”). Y digo etiquetar porque, como sabe los amables lectores y lectoras, el término de “indígena” es antes que un reconocimiento, es precisamente lo contrario: su negación.

Decir “indígena” es no moverse un milímetro del privilegio del mestizaje, que hace del otro, precisamente, el otro de la nación. Así el que se cataloga como “indígena” es colocado en una “zona de no ser” (diría Fanon) y como esa alteridad no es digna de ser reconocida, desde ese lugar privilegiado, simplemente se le denomina desde una lejanía y una ignorancia, pero sobre todo desde una superioridad, pues ni siquiera se le interpela por su nombre. Cada vez que se dice “indígena” se hace de un sujeto, un objeto.

Ahora se hace extensivo el reconocimiento del Senado a Cuarón por “usar la lengua mixteca”. Y claro esta afirmación puede significar varias cosas, la primera es que el director de Roma abrió la posibilidad de que el mundo escuchara esta lengua originaria, pero también cabe pensar el uso mercadotécnico de esta diferencia cultural. A tal grado, que hay quien sostiene que parte del éxito de la película es que apela a la apertura de las “buenas conciencias” que le dan cabida a la diferencia más como moda que por convencimiento.

Ahora si sumamos los dos puntos señalados surge la interrogante: ¿por qué se le otorgaría dicho reconocimiento a Yalitza Aparicio que no habla una lengua originaria (a pesar de que sus padres hablan dos de ellas) en el contextodel Año Internacional de las Lenguas Indígenas?

“Tomando en cuenta el uso de la lengua mixteca y que en la película aparecen dos personas usándola, haría falta un nombre entre los galardonados y sería el de Nancy García —quien hace el papel de Adela—, ella llegó a Roma precisamente porque domina esta lengua y Yalitza no” (México.com 14/02/2019).

Así Nancy García la única hablante de tu’un savi (mixteco) no se le reconoce. Quizás porque en México y sus más elevadas instituciones lo que menos interesa es esta lengua, en particular y, el resto de la lenguas originarias, en general. Una simulación más en esta larga noche de más de quinientos años. idden0 \lsdunhi