Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 25 de enero de 2019.- Llama la atención el silencio que hasta ahora ha guardado el exgobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, después de las declaraciones de Jesús Reyna García, quien lo acusó directamente de haberle puesto el dedo para que fuera detenido y pasar casi cinco años en la cárcel.

A partir de los escándalos registrados durante y después de su administración, Vallejo Figueroa no ha sido de los que se quedan callados, sino que había venido teniendo una reacción inmediata a cuanto señalamiento se hiciera en contra de él o de su familia, específicamente de su hijo Rodrigo.

El pasado miércoles, el exgobernador interino, Jesús Reyna, ofreció una conferencia de prensa a unas semanas de haber sido puesto en libertad, y acusó directamente a Fausto Vallejo Figueroa de haber sido quien entregó un video a la Procuraduría General de la República, en el que aparentemente sostenía un encuentro con quien fuera líder de los Caballeros Templarios, Servando Gómez La Tuta, y que motivó que fuera acusado de nexos con la delincuencia organizada.

Han pasado casi tres días de las declaraciones de Reyna y Vallejo no ha dicho esta boca es mía para defenderse de tales acusaciones; cabe recordar que su hijo Rodrigo, también fue exhibido en un video departiendo con La Tuta, motivo por el que fue encarcelado por ocho meses, en tanto que Jesús Reyna permaneció cuatro años y nueve meses en la cárcel.

Será que tal vez Vallejo está preparando una contraofensiva más firme o incluso hasta una demanda en contra de quien fuera su sucesor interino en el cargo, o quizá decida permanecer en silencio y dejar pasar el tiempo con la esperanza de que  la opinión pública incurra en el olvido. Habrá que esperar. <�^