Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 1 de junio, 2019.- Circula en redes sociales un mensaje cuya frase inicial es “extraño la corrupción”. ¿Es neta?

Luego de esa frase, el post agrega: donde había medicamentos, se construía un aeropuerto de primer mundo, había comedores comunitarios, guarderías, atención a mujeres y niños con cáncer, se apoyaba el arte y a los científicos, había avión presidencial. Bueno hasta teníamos un presidente”.

Es entendible el descontento que ha despertado en diversos sectores las medidas implementadas por el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador, pero tanto como decir que se extraña la corrupción, es realmente un extremo.

Desde su campaña y en estos seis meses de gestión, el Presidente de México ha sostenido como su principal bandera combatir la corrupción, al considerar que es la base de los mayores males que afectan a nuestro país, lo cual es absolutamente cierto.

Si tomamos en cuenta los temas de mensaje en mención, lo que se refiere a los medicamentos, se ha conocido que había verdaderas redes de corrupción en la adquisición de los mismos; y los propios cibernautas han reaccionado al decir que en tiempos pasados tampoco había medicinas suficientes.

Lo mismo sucede con el resto de los aspectos señalados, el aeropuerto, las guarderías, el apoyo a los artistas, etc., en todos ellos y en casi todos los ámbitos han prevalecido esquemas de corrupción que serán muy difícil de erradicar, pero hay que empezar a hacerlo, aunque las estrategias no sean del gusto popular.

Lo del avión presidencial definitivamente no lo entiendo, ¿será que el tener un Presidente que viaja en vuelos comerciales no resta categoría como país? O ¿qué?

En cuanto al apoyo a los artistas o deportistas, hemos conocido casos de beneficiarios que no demostraban con esfuerzo ser merecedores de las becas.

Insisto, es válido que haya quien exprese su inconformidad ante las medidas implementadas por el nuevo gobierno, lo que resulta inadmisible es que se diga que se extraña la corrupción, aunque en el mismo mensaje se reconozca que se está combatiendo.

Esto me recuerda la conversación entre dos amigas en que una dice, a fulanita le pega su marido y la otra suspira y dice, pues sí, pero por lo menos tiene marido. Como lo de la corrupción, ¿Es neta?