Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich.,  17 de julio, 2019.-Hay recuerdos,  tristes por cierto, para muchas familias que han sido víctimas por la desaparición forzada de sus  seres cercanos, y en Michoacán hay muchos casos. El próximo 20 de julio, en la comunidad de Caltzontzin, municipio de Uruapan, se llevará a cabo una ceremonia en honor a Rafael Chávez Ramos, quien fuera detenido y desaparecido en 1974, junto con cinco integrantes de la familia Guzmán Cruz. Todos ellos fueron parte de la guerrerilla en la década de los 70.

En 2007 ocurrió lo mismo con Francisco Paredes Ruiz, defensor de derechos humanos, integrante de la Fundación Diego Lucero, y quien fuera guerrillero en la década de los 70. “Según testigos fueron elementos de seguridad federal los que se lo llevaron”, a decir de su hija Cristina Paredes.

En 1968 Francisco Paredes se unió a la lucha estudiantil, y en 1970, tras la lucha del 68,  se incorporó al Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR). “A principios de 1971 durante el gobierno de Luis Echeverría fue detenido desaparecido junto con más jóvenes por la Dirección Federal de Seguridad; estuvo aislado en el Campo Militar Número Uno. Un mes después fue presentado ante la opinión pública en calidad de preso político y encarcelado en  Lecumeberri. Luego de cumplir una condena de siete años de prisión fue liberado en 1977”, señaló Cristina.

Señaló que cuando salió de prisión se reincorporó a la lucha armada, a finales de 1980 fue gravemente herido durante un enfrentamiento  con fuerzas federales en el estado de Michoacán, y trasladado a prisión penal de Apatzingán. En 1984 fue liberado.

“En los años siguientes se incorporó a la lucha campesina de Zirahuén, junto con Efrén Capíz, en contra de la privatización de las tierras, así como en contra de la tala ilegal. Además fue cofundador de la organización defensora de derechos humanos, Diego Lucero, donde emprendió la lucha en contra de las  desapariciones forzadas por motivos políticos”, apuntó.

El 23 de septiembre de 2007 Francisco Paredes  participó en los actos conmemorativos de Ciudad Madera, Chihuahua, donde se realiza anualmente una ceremonia luctuosa en memoria de los caídos del cuartel Madera de 1965, indicó la hija del desaparecido.  “El 26 de septiembre de ese  2007 fue detenido desaparecido por fuerzas de inteligencia del estado, desde ese entonces   venimos exigiendo su aparición con vida”.

El caso más emblemático  de las desapariciones forzadas es el de Rosario Ibarra de Piedra, quien emprendió una larga lucha, durante décadas, por encontrar a su hijo Jesús Piedra, desaparecido en 1974 luego de ser acusado de formar parte del movimiento subversivo  Liga Comunista 23 de septiembre. Sin duda fueron muchos los desaparecidos por cometer actos de rebeldía. Pero estos jóvenes se cuecen aparte de esa enorme lista de  miles y miles de desaparecidos en México.