José K/Noticias Y Debate M3

Morelia, Mich., 9 de mayo.-A unos pasos de  palacio de gobierno  de Cuernavaca, Morelos, fueron asesinados este 8 de mayo, por un solitario gatillero, Jesús García Rodríguez y Roberto Castrejón, dirigentes de comerciantes ambulantes adheridos a la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

La noticia fue de alto impacto, sobre todo porque es evidente que la delincuencia organizada continúa operando sin mayores problemas. Han sido décadas de impunidad, y no será nada sencillo desmantelar a los grupos delictivos, por la sencilla razón de que han estado coludidas con cuerpos de seguridad de los tres órdenes de gobierno.

Morelos es una entidad que tiene algunas similitudes con Michoacán,  como el hecho de ser vecinos con el estado de Guerrero, donde se han multiplicado los grupos del crimen organizado que sin lugar dudas se ha expandido.

Habría que sumar a gobernadores que desempeñaron un triste papel, y bajo la sospecha de haber estado involucrados, o al menos desentendidos, con  el crimen organizado, como los panistas Sergio Estrada Cajigal, y Marco Antonio Adame, así como el perredista Graco Ramírez.

En materia de seguridad, a pesar de la cercanía con la Ciudad de México, Morelos fue descuidada en materia de seguridad y desarrollo social. Creció tanto la delincuencia que los comerciantes de varios municipios como Cuernavaca, Yautepec y Cuautla pagan cuotas al crimen organizado. Hay quienes aseguran que están inmiscuidos elementos de seguridad de municipios, del estado y la federación.

Cuernavaca, de manera particular, ha sido lugar donde han estado domiciliados varios capos del narcotráfico. En síntesis, podemos asegurar que hay una descomposición social que lleva décadas  y que no será nada sencillo frenar a los criminales.

Hace apenas unas semanas ocurrieron los hechos de Miniatitlán, Veracruz donde 13 personas perdieron la vida. Mediáticamente fue un escándalo, pero  es sólo un ejemplo de lo que ocurre cotidianamente en buena parte del país, tan solo en Morelos, de octubre pasado, fecha en que tomó posesión como gobernador  Cuauhtémoc Blanco, a la fecha, suman más de 500 asesinatos.

Los grupos conservadores, incluyendo a medio informativos, están tratando por todos los medios de desacreditar al gobierno de Andrés Manuel López Obrador por no resolver el problema de la violencia, cuando en parte, de manera directa o indirecta,  los grupos de poder económico son responsables de los problemas sociales que vive el país, aunque ahora traten de  curarse de espanto.