Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 29 de marzo, 2019.-La frase de “tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”,  siempre estará presente en México, porque el país más poderoso del mundo de alguna forma  ha mantenido maniatados a los gobiernos mexicanos, partiendo sobre todo de la dependencia económica. Los pretextos sobran, más aún cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador ha tomado una serie de medidas que afectan al sector empresarial, nacional y extranjero.

El presidente estadunidense envió un tuit este jueves donde señaló: “México no está haciendo nada para ayudar a detener el flujo de inmigrantes ilegales a nuestro país. Todo es conversaciones y nada de acción (…) ¡Puedo cerrar la frontera sur! Varias horas después, en un mitin en Michigan, volvió a amenazar: ¡Vamos a cerrar la maldita frontera!, pues a pesar de que México podría detener tan fácilmente el paso a dos caravanas de migrantes, no lo hace”.

Como siempre con frases amenazantes, el Presidente del vecino del país del norte está molesto porque el gobierno mexicano no lo siguió el juego en torno al desconocimiento del presidente venezolano  Nicolás Maduro, y también por medidas económicas que afectan intereses de inversionistas norteamericanos.

El diario La Jornada publicó este día que hace unos días estuvo en México el yerno del presidente estadunidense, Jared Kushner, quien “se reunió con el presidente López Obrador en casa de Bernardo Gómez, el principal ejecutivo de Televisa. Asistió el canciller Marcelo Ebrard”.

El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, declaró que el gobierno mexicano está trabajando con autoridades de Estados Unidos para avanzar en la coexistencia de nuestras posturas distintas sobre migración. “México actuará responsablemente en el tema a partir de su propia visión, expresada en el Pacto de Marrakech para una migración ordenada y segura”, dijo.

Es cierto que el presidente de Donald Trump busca reelegirse, pero  es evidente que no le agrada el estilo de gobierno de López Obrador. Es importante que exista una buena relación entre México y Estados Unidos,  porque todos sabemos que en el ámbito económico somos muy vulnerables,  pero también se debe reconocer que el Ejecutivo del país está realizando una labor digna en varios ámbitos de la administración que contravienen a las políticas corruptas y repletas de intereses de los gobiernos neoliberales. Pero con Estados Unidos, siempre hay que medirle el agua a los tamales.