Álvaro Verzi Rangel/Solidaridad con Venezuela

Caracas, 20 de febrero, 2019.- Para Uruguay, el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela es un acto “casi irresponsable” que puede llevar al conflicto armado, declaró el canciller de ese país, Rodolfo Nin Novoa. Afirmó que el Gobierno uruguayo no está dispuesto a reconocer a un presidente “que no fue electo por la población”, que se proclama como tal con una “dudosa interpretación, sacada de contexto” de la Constitución de su país, y “que genera un gravísimo antecedente en América Latina y en el mundo”, señaló.

Igualmente, advirtió que el gobierno del juramentado presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, solo puede validarse en las condiciones actuales “por la vía de la fuerza”. “Guaidó no tiene control sobre el territorio, no tiene el control de la administración, ni de los ministerios, ni de la policía, ni de las FFAA y tampoco puede garantizar el cumplimiento de las obligaciones contraídas por el estado venezolano”, añadió el ministro.

Asimismo mencionó que Uruguay está convencido de la necesidad de mantener los canales abiertos con el gobierno del presidente Nicolás Maduro para facilitar las condiciones que permitan una salida pacífica a la crisis del país caribeño. Esta salida, precisó el canciller, “nunca (podrá ser) por medio de la violencia o la intervención extranjera, que muchos están pidiendo, empezando por el propio autoproclamado”, en referencia a Guaidó.

Nin Novoa aseguró que los primeros contactos con la Unión Europea (UE) para buscar una solución para Venezuela se desarrollaron en septiembre de 2018, negando que la reunión del Grupo Internacional de Contacto realizada en Montevideo fuera “improvisada”, y señalando que las conversaciones se retrasaron por “diferencias dentro de la UE”.

Señaló que el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro -uruguayo- se ha excedido “groseramente” en sus capacidades respecto a Venezuela y su postura es un “grave problema” para una salida a la crisis política.

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) convocó a una sesión extraordinaria el viernes en Washington para analizar la situación en Venezuela, a solicitud de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Paraguay, Perú y EEUU, para “dar seguimiento” a la resolución aprobada el 10 de enero, por la cual el organismo panamericano (por mayoría simple) desconoció la autoridad de  Maduro.

El texto adoptado exhorta a los estados miembro a tomar todas las medidas “para contribuir a la pronta restauración del orden democrático en Venezuela”, llama a la realización de nuevas elecciones “con todas las garantías necesarias para un proceso libre, justo, transparente y legítimo, en una fecha cercana con presencia de observadores internacionales” y urge al “régimen venezolano que permita el inmediato ingreso de ayuda humanitaria” a Venezuela.

El presidente colombiano Iván Duque viajó a Washington para recibir las instrucciones directamente de boca de Trump y su gabinete de guerra. Mientras, el papa Francisco le escribió al presidente Maduro que las condiciones no están dadas para una mediación del Vaticano en la crisis política del país, según el diario Corriere della Sera. El lunes, una delegación que representaba a Guaidó se reunió en el Vaticano con funcionarios pontificios, pero no tuvo acceso a Francisco.

El Papa ha deplorado que los obispos venezolanos fracasaran en sus esfuerzos para ayudar a distender la situación política y social en el país (es más, la Conferencia Episcopal y varios obispos se han alineado con la oposición). Algunos analistas ven en esta situación una lucha entre Francisco y el Papa Negro (Prepósito General de la Compañía de Jesús), el venezolano Arturo Sosa.

Aunque la desprestigiada OEA desconoció a Maduro, no se pronunció aún sobre Juan Guaidó, reconocido actualmente como presidente interino por 40 países. Sólo 16 países miembro de la OEA apoyaron el 24 de enero pasado una declaración a favor de Guaidó

Mientras, el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, llamó a Guaidó a dialogar en el Mecanismo de Montevideo. Durante un encuentro con los 120 miembros del Movimiento de Países No Alineados en la sede de la Organización de las Naciones Unidas, en Nueva York, expresó que su gobierno quiere “profundizar la cooperación con agencias de la ONU en ámbitos en los que la economía venezolana ha sido muy impactada”.

En Moscú, el canciller ruso Serguei Lavrov acusó a EEUU de disimular una intervención militar en Venezuela con la resolución presentada al Consejo de Seguridad de la ONU para facilitar la llegada de ayuda humanitaria. Indicó que es un intento de “camuflar las provocaciones que se están urdiendo con el envío de ayuda humanitaria como medio para desestabilizar la situación en Venezuela, cuando no obtener el pretexto para una intervención militar directa”.

“El Consejo de Seguridad jamás adoptará semejante decisión”, dijo Lavrov, quien resaltó que la oposición venezolana rechaza la oferta de diálogo de Maduro.

El domingo, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) dijo que no distribuirá la “ayuda humanitaria” de EE.UU. a Venezuela porque esta iniciativa carece de todo carácter humanitario.

En los próxima semana se acelerarán los mecanismos del terror mediático (y quizá también el callejero en Venezuela) No existe una ciencia más precisa que la amenaza y nada más sólido que el miedo, piensan en Washington. ta d