José K/Noticias y Debate M3

CDMX,  1 de julio, 2019.- Este domingo, en el Campo Marte, el presidente Andrés Manuel López Obrador puso en marcha la primera etapa de la Guardia Nacional; dijo que  estará en 150  regiones del territorio nacional con 70 mil elementos y pronto se  consolidará hasta completar 266 regiones con 150 mil efectivos.

Obrador reconoció que en materia de seguridad no se ha avanzado, ahí desgraciadamente prevalecen las mismas condiciones que heredamos de los gobiernos anteriores en cuanto a inseguridad y violencia.

Dijo que hay confianza “y sabemos que no  defraudarán a México porque pertenecen a nuestro querido pueblo”. Se trata de un  despliegue histórico que tuvo lugar en un periodo de poco tiempo luego  de aprobadas en los congresos locales y cámaras de Diputados y  Senadores las reformas a la Constitución para posibilitar que las  Fuerzas Armadas participen en estas tareas bajo un modelo de actuación  fundamentado en los derechos humanos y el uso moderado de la fuerza.

Sostuvo que la ley ahora permite darle un giro a la Policía Federal y  a las secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, por lo que “si  logramos esto, entregaremos buenas cuentas al pueblo de México. Le  tenemos toda la confianza al general Luis Rodríguez Bucio”, dijo el  mandatario al referirse al comandante de la Guardia Nacional.

En siete meses se elaboraron reglamentos y leyes  secundarias, y empezaron a reunir a los elementos que conforman la  Guardia, apuntó el Ejecutivo federal. “Hemos avanzado rápido y no hemos tenido obstáculos porque contamos  con el apoyo sincero de las Fuerzas Armadas”, expresó.

El presidente se comprometió a comunicarse con los integrantes de la  corporación en cada oportunidad que se presente para garantizar la paz  ante la inseguridad y la violencia que, aseveró, se intensificó en los  últimos tiempos a la par de la política “antipopular y entreguista  para favorecer a una pequeña minoría”.

En vez de atender las causas, se optó por el uso de la fuerza,  fingiendo, simulando porque no hubo responsabilidad ni  profesionalismo. (…) Las Fuerzas Armadas solo eran usadas para llevar  a cabo operativos en contra del narcotráfico porque eran otras las  prioridades y no la protección a los mexicanos”, expuso.