Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 27 de febrero.- Nuevamente en Michoacán observamos cómo alguien que defendió a su pueblo del crimen organizado ahora se ha vuelto autoritario y prepotente, es lo que dicen los habitantes de la zona nahua de la costa y parte de la sierra del municipio de Aquila.

Comuneros del municipio de Aquila denunciaron abusos y vejaciones por parte  de la guardia comunal de Santa María Ostula, que encabeza Germán Ramírez, El Toro, debido a que al menos 10  personas de las comunidades nahuas de La Cobanera, La Ticla, El Duin y El Zapote fueron encadenados como castigo por no apoyar el bloqueo que instalaron hoy en la carretera costera Lázaro Cárdenas-Colima.

Los afectados se encuentran  en el pueblo de Xayakalan, que además del castigo, serán multados cada uno con 500 pesos. Familiares de las  personas encadenadas y detenidas ilegalmente piden la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH)  y medidas de protección para los detenidos


El pasado 18 de enero, por oponerse al cierre de una escuela bilingüe de la comunidad  de La Cofradía de Ostula, municipio de Aquila, un hombre y una mujer nahua fueron encadenados  y exhibidos por  estar en contra del cierre de la escuela bilingüe Benito Juárez y por no cumplir con las reglas  de las autoridades comunales, así lo informó en su momento  la CEDH, donde un visitador constató la violación de  derechos fundamentales de esa pequeña población del municipio de Aquila  de 320 habitantes.

Hace casi un mes  un matrimonio fue encadenado de un pie y atado a una columna de la escuela bilingüe de la comunidad La Cofradía, ubicada a unos  15 kilómetros de la cabecera municipal de Aquila,  por la desobediencia a las autoridades comunal.

Agustín Ramírez Zapuién, visitador regional de Ciudad Lázaro Cárdenas acudió a la localidad de la Cofradía en el municipio de Aquila para brindar acompañamiento y los servicios del organismo a los agraviados que se opusieron al cierre de la escuela bilingüe que fue cerrada.

“Derivado de este primer acercamiento con los pobladores de la comunidad este organismo conoció que el asunto de la mujer y el hombre encadenados, fue un hecho distinto al de la problemática de la escuela. En ese caso se indicó que se trató de un castigo impuesto por las autoridades comunales por desobedecer reglas”, y fue gente de Germán Ramírez la que cometió el ilícito. (Con información del diario La Jornada)