José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 21 de marzo.-Hace ya casi dos décadas que la llamada guerra sucia sustituyo a las mapacherías que nos tenía acostumbrado el partido hegemónico que estuvo al frente durante décadas. El partido albiazul y los grupos empresariales innovaron la forma de hacer propaganda, aunque casi siempre lanzaba la piedra y escondía la mano.

Hace una semana que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público dio a conocer que el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) estuvo involucrado en el financiamiento de la serie documental El populismo en América Latina, que se utilizó como “campaña negra” contra Andrés Manuel López Obrador durante la contienda electoral de 2018, Alejandro Ramírez, quien dirigía al organismo hasta febrero pasado, rechazó las acusaciones. (La Jornada)

El director de los Cinépolis declaró que  “es falso que haya formado parte de una campaña para desprestigiar” a alguno de los contendientes por la presidencia en los pasados comicios que se celebraron en el país. “En las pasadas elecciones presidenciales busqué siempre tener un acercamiento directo y sincero con todos los candidatos para discutir de manera abierta y transparente sus propuestas,” dijo Ramírez.

Se destinaron cerca de 100 millones de pesos para producir el documental en el que se definía a Obrador en un populista al estilo de los dictadores  venezolanos. Pero eso no prosperó, sin embargo,  varios empresarios podrían enfrentarse a la justicia por delitos poselectorales. Seguramente este grupo empresarial nunca pensó que ganaría Obrador y que serían descobijados por la forma tan burda como actuaron.