Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 1 de febrero, 2020.- Después de haber perecido hace varios días cerca de la pequeña población de El Soldado, municipio de Ocampo, y acompañado de cientos de personas de los ejidos El Rosario y San Luis, el activista y principal promotor de la actividad turística del santuario El Campanario, Homero Gómez González, fue sepultado en la comunidad mazahua de San Luis, lugar donde era originario.

El jueves 30 de enero, también fue mucha gente la que participó en el homenaje a Homero Gómez, de 50 años de edad.  La gente de esa región lo acompañó por las calles y por el acceso al santuario de la mariposa en esta pequeña comunidad de El Rosario. Luego, con banda de música lo trasladaron a su domicilio, donde fue velado.

Tras días de tensión, a partir de que desapareció el pasado 13 de enero de la población de El Soldado, ubicada a unos kilómetros de la cabecera municipal de Ocampo, rumbo a Angangueo. El pasado miércoles 29 de enero fueron encontrados sus restos dentro de un pozo. Las autoridades dijeron que murió ahogado, y que presentaba un golpe en la cabeza.

Hace apenas unas semanas, Homero comentaba emocionado con algunos reporteros sobre las expectativas en torno al número de visitas al santuario del cerro El Campanario para este periodo que concluirá a fines de marzo. Comentaba que esperaban más de 220 mil personas y que el número de mariposas que arribaron este año a los bosques de oyamel en toda esa región superaban los 180 millones de mariposas.

Estaba contento porque el vivero que los ejidatarios de El Rosario establecieron, hace apenas unos años, produjeron miles de plantas para reforestar esta parte del municipio de Ocampo, que también ha sido afectada por la tala, sobre todo años atrás, antes de que surgieran programas más estrictos para la conservación de los bosques.

El auge del santuario El Campanario trajo consigo infraestructura turística lo que significó empleos para decenas de personas y la proliferación de comercio en la comunidad de El Rosario. Aunque el trabajo es temporal, porque la visita de la mariposa es entre los meses de enero y marzo.

Su hijo Homero Gómez Valencia comentó que su padre era un luchador social porque abanderaba las causas de los habitantes de esa región, que en su mayoría han vivido en pobreza durante décadas. Recordó que alguna vez, junto con decenas de ejidatarios, tomaron las instalaciones de Morelia para exigir apoyo para obras que impulsaran el desarrollo de esta región, que a pesar de ser el hogar temporal de millones de mariposas y que representan un atractivo nacional e internacional, miles de personas de esta zona tienen que salir a otros estados del país en busca de trabajo.

Amado Gómez comentó que su hermano Homero fue una persona única, porque buscó siempre el bien de la mariposa y de todas las personas que habitan en este lugar, “porque a veces las organizaciones nacionales y extranjeras se preocupan mucho por las mariposas, pero muy poco por la gente que vive aquí, y eso él lo repetía constantemente”.