Mario Ensástiga Santiago/Noticias y Debate M3  

Morelia, Mich., 15 de diciembre, 2020.- Debo decir con toda honestidad en esta tercera y última parte de mis comentarios en torno la consulta pública en curso del Proyecto Programa Municipal de Desarrollo Urbano 2020-2040 de Morelia, que me ha impresionado el grado de capacidad técnica alcanzada sobre el conocimiento de los principales problemas del municipio, del diseño y extensión de este documento de poco más de 700 páginas, queda en claro la extensa y puntual compilación de la información sociodemográfica, productiva, económica y política de la situación en el municipio, del buen diagnóstico y de las estrategias a realizar.  

Es un documento que por su amplitud y especificidad técnico política, es prácticamente destinado para especialistas y personas que por sus actividades académicas y diversas actividades profesionales y económicas están interesadas y vinculadas a la planeación del desarrollo y ordenamiento territorial del municipio, por consecuencia es prácticamente un documento para cerebros bien almorzados en estas temáticas.  

Quiero destacar cuestiones que me parecen notables, se ubican con precisión y claridad los territorios periurbanos con limitaciones de acceso a los diferentes subsistemas de equipamiento urbano, por lo que proponen la creación de subcentros urbanos o centros de barrio en función de la densidad de población para poder atender sus necesidades básicas; en la misma lógica lo relativo a las áreas con mayores condiciones para la conservación del ambiente que se encuentran en bajo permanente presión para la urbanización, estas se ubican en las partes altas del sureste del municipio, rumbo Mil Cumbres, Jesús del Monte y la Tenencia de Santiago Undameo.  

Propone la conservación de tierras con potencial de uso forestal para la consolidación del sistema de integración y conectividad de las áreas naturales protegidas y protección por su valor ambiental, además del aprovechamiento y protección de las zonas de valor paisajístico, de crecimiento vertical de la ciudad con índices de vitalidad urbana.  

Se acota la importancia de la refuncionalización del Centro Histórico como espacio de innovación, conservación del patrimonio cultural y centro económico; por otra parte se reconoce la importancia de la capacitación y formación de los servidores públicos para que sean capaces de comprometerse con los procesos de gestión del ordenamiento urbano, sin corrupción, con resultados y profundo carácter transparente y participativo de la sociedad, acciones que deben de ser parte  de una verdadera agenda política de gobierno que pretenda ser de avanzada.  

De igual forma que todo lo anteriormente señalado, se proponen mecanismos de control y evaluación para la planeación que posibilite conocer el avance de los objetivos que permitan tomar decisiones oportunas para lograr las tendencias positivas y corregir las negativas; se destaca y hace patente la importancia para alcanzar los objetivos y metas planteadas en el escenario ideal, la participación a fondo de la Comisión Municipal de Desarrollo Urbano y Obras Públicas del Ayuntamiento, en coordinación con la de Coordinación Municipal de Protección Civil, el OOPAS y la Contraloría Municipal; se detalla el importante esfuerzo de la consulta ciudadana desde finales del 2019 y febrero del 2020, con la realización de 20 talleres con la participación de 90 especialista y más de 1900 ciudadanos de los diversos sectores de la sociedad, para la integración del diagnóstico a partir de 5 temas fundamentales: 1. Gobierno; 2. Medio Ambiente; 3. Movilidad; 4. Regulación urbana; y 5. Socioeconómico.  

En lo personal reconociendo la fortaleza y potencialidad del proyecto del PMDU de Morelia, me parece que sería muy importante el diseño de un Plan de Gobernanaza Política que dé viabilidad operativa al PMDU de Morelia, sin dejar de atender la consulta, para que la historia no se repita, o sea, que no continúe el patrón y modelo de desarrollo urbano de las últimas décadas dinámica e inercia que al final del día es en beneficio de grupos económicos de desarrolladores y políticos locales sobradamente conocidos.  

Por lo que considero que la actual administración municipal tendría que garantizar que el Instituto Municipal de Planeación (IMPLAN) responsable normativo no sea de nueva cuenta rebasado por no contar con las condiciones operativas y financieras para regular la intervención de los grupos de interés privado sobre lo público, al margen de los ordenamientos técnico jurídicos para abriendo paso llano a las relaciones de poder e intereses ocultos que finalmente determinan el éxito o fracaso de los procesos de ordenamiento territorial y urbano en beneficio de la mayoría de la población.  

No debe haber duda que hay que intentar hacer ejercicios de planeación y planificación que evadan las fuertes tendencias de las iniciativas y reformas de leyes con visiones de de sectorializar las políticas públicas, que desarticulan en la práctica las acciones de coordinación intergubernamental, intersectorial, interinstitucional y de la transversalidad, que posibiliten la redistribución justa del aprovechamiento y ocupación del territorio.  

No hay de otra, se requiere una mayor intervención del Estado, en este caso del municipal, sería deseable que fuera en coordinación democrática y propositiva con el gobierno del estado ya que por afinidad ideológica y política, la coordinación con la federación se da por sentada; en efecto, se necesita una dinámica de trabajo de mucha gobernanza política para dialogo y concentración de acuerdos con los diversos grupos sociales, económicos y políticos tradicionalmente involucrados en cuanto hay un nuevo proyecto de desarrollo y ordenamiento territorial del municipio, es necesario ir más allá de las limitadas acciones tecnocráticas que se limitan al “deber ser” y pasar contundentemente al “saber hacer “.  

Finalmente me parece importante insistir que no se trata de evitar el crecimiento de las ciudades, de la demanda de vivienda y de la importancia de la inversión de la iniciativa privada y la rectoría del gobierno municipal y del estado, pero definitivamente en otras lógicas, visiones, objetivos y metas claramente vinculadas a la consolidación de los importantes planteamientos filosóficos y políticos de la construcción y consolidación de la 4t en el municipio de Morelia.  

Es de desear la mejor suerte en la instrumentación de los próximos meses y años del Plan Municipal de Desarrollo Urbano de Morelia, en el que hay un eficiente proceso de seguimiento y evaluación periódico, que trascienda los periodos de los gobiernos federal, estatal y municipales.