Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3 

Morelia, Mich., 18 de marzo, 2021.- Ante el grave deterioro que padece el humedal La Mintzita, donde se ubica el manantial que abastece de agua potable aproximadamente a 300 mil habitantes de Morelia, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) inició una investigación ante el abandono institucional de esta área natural protegida. 

A unos 12 de kilómetros de la capital michoacana, en la tenencia de Cointzio, se ubica el cuerpo de agua de La Mintzita que abarcaba una superficie de aguas cristalinas de 39 hectáreas, y decenas de hectáreas de tule y otras especies acuáticas.  En la actualidad se observan 19 hectáreas de espejo de agua del manantial. 

El resto de las 461 hectáreas que abarcan el humedal han sido afectadas por la sequía, asentamientos humanos, predios agrícolas y ganaderos y la empresa papelera Kimberly Clark (antes CEPAMISA y CRISOBA Industrial) que viene funcionando desde hace al menos cuatro décadas y que ha representado la más grave contaminación, así lo vienen denunciando ejidatarios y colonos desde hace más de 25 años, cuando Cepamisa echaba residuos químicos a las aguas del humedal. 

El año anterior los ejidatarios y colonos sorprendieron maquinarias trabajando apenas a cinco metros de distancia del manantial en donde se pretendía remover rocas y maleza vegetal para instalar cabañas turísticas. El proyecto fue frenado. Además, como viene ocurriendo desde hace décadas, decenas de pipas se abastecen de agua sin ninguna norma sanitaria ni control oficial. 

Esta misma semana, el ayuntamiento de Morelia tiene previsto llevar a cabo limpieza de las aguas superficiales del manantial que ha sido invadida por vegetación acuática. “Hace todavía unos 35 años, acostumbrábamos ir a pescar carpas al manantial, pero desde que se instaló la empresa Cepamisa acabó con muchas especies animales”, comentó Jesús Cortés, vecino de San Nicolás Obispo. 

La mayor descomposición ecológica de los manantiales se dio a principios de los 90, dijo Cortés, luego de señalar que afortunadamente ya no dejan que las señoras laven su ropa y tiren las bolsas de detergente y cloro en las orillas del manantial. Pero ahora son decenas de pipas que abastecen de agua a muchas colonias de la parte poniente de Morelia. 


La presa de Cointzio que se ubica a unos siete kilómetros de Morelia, por la salida a Pátzcuaro, es otro cuerpo de agua que abastece a la capital michoacana, pero ante la deforestación y el cambio climática cada vez tiene menos agua, se encuentra a menos de 50 por ciento de su capacidad. Y se espera, según la Comisión Estatal de Agua, que este año con menos lluvias, igual como ocurrió el año pasado.  

Con información de La Jornada