José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 20 de mayo, 2019.- En México todo puede pasar. El presidente Andrés Manuel López Obrador comentó en tierras del sureste del país que le urge avanzar en los proyectos nacionales por si “la mafia del poder” regresa y decide dar marcha atrás a los avances en materia de desarrollo social, por lo menos que le cueste trabajo.

Es obvio que los grandes consorcios televisivos y radiofónicos, así como la mayoría de medios impresos nacionales, a diario golpean la imagen presidencial, que si bien es cierto cuenta con un apoyo  de por lo menos el 70 por ciento de la población, con el tiempo hay desgastes, porque los grandes poderes económicos y políticos, que continúan vivitos y coleando, insisten en que no hay rumbo ni dirección.

En poco más de cinco meses no se puede revertir todo el daño que hicieron los gobiernos del PRI y del PAN a la mayoría de los mexicanos. Obrador no dejó sobre-endeudado al país, tampoco los graves problemas de seguridad y violencia; ni a una mayoría empobrecida.

Cuenta con un buen equipo de gobierno, aunque hay muchos inexpertos, pero en lo político hay cuadros de Morena  advenedizos que solo buscan  el interés personal; además son negociantes,  como ocurre en el Congreso Michoacán, los partidos del PRI, PAN y PRD han logrado controlarlos. En las cámaras de Diputados y Senadores ha habido algunas diferencias, sobre todo con  sus socios electorales del PT.

Aun así, Obrador sigue siendo un Presidente fuerte,  apoya a los grupos sociales más desprotegidos que durante décadas han vivido en crisis, lo que desencadenó en una descomposición social  que se promovió desde el poder.

No sabemos qué ocurrirá cuando acabe el sexenio de López Obrador, pero si no hay complicaciones mayores seguramente habrá de dejar un mejor país. No podíamos estar peor después de tanta corrupción y saqueo. Pero los grupos del privilegio que tanto  se enriquecieron pretenden desprestigiar al gobierno obradorista. Sin embargo, mientras haya el respaldo social como hasta ahora, le hará lo que el viento a Juárez.