Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 17 de abril, 2020.- Es cierto, no se debe minimizar el problema sanitario que hoy padece todo el mundo por el Covid 19. Pero algunas otras enfermedades han provocado más muertes en el planeta, sin que nadie se haya escandalizado. Lo más grave es que en México, en los últimos 13 años han sido ultimadas más de 250 mil personas. Todo ha sido de manera continua, y la mayoría de los medios informativos actúa como si este problema hubiese empezado hace poco más de un año. De los 12 años anteriores nadie dijo nada.

En todo el orbe han muertos unas 150 mil personas y hay más de dos millones infectadas por el virus. En México suman 500 muertos y casi seis mil contagiados. Es cuestión de valorar, sin dejar de entender lo que está ocurriendo, pero a sabiendas que los daños económicos serán enormes, sobre todo para las personas que viven al día y por su cuenta.

Con el afán político de desestabilizar al gobierno de López Obrador, hay grupos sociales con poder económico que le apuestan a una severa crisis económica. Es posible que esto les funcione, pero también puede salirles el tiro por la culata.

Hemos podido constatar a partir de este lunes, cómo muchas personas con necesidades prioritarias han salido a las calles a vender y abrir sus negocios, lo irónico y grave es que esta semana y la siguiente son las más complicas en cuanto a contagios por coronavirus. El terrorismo informativo provocó miedo a muchas personas que se encerraron en sus casas desde hace más de un mes, y ante la necesidad, tienen que salir a la calle en los días más difíciles.

También hay lugares, como en Cuautla, Morelos, donde la gente del pueblo ha llevado una vida casi normal a pesar de los riesgos que provoca la pandemia. Es obvio que el problema es serio, pero más la necesidad de sobrevivencia.

El poder del dinero es innegable, pero a veces también se revierten las campañas oscuras, pero como siempre los grupos más vulnerables son los que terminan pagando los platos rotos. Y esto todavía no acaba.