José K/Noticias y Debate

Morelia, Mich., 25 de mayo, 2019.-Parece indicar que nadie toma en serio el desastre ambiental que está provocando la proliferación de huertas de aguacate y la destrucción de zonas boscosas en Michoacán. No se trata de un asunto menor, el cambio climático se está acelerando y lejos de apoyar a la naturaleza la estamos destruyendo con proyectos mezquinos.

Las autoridades ambientales hacen como que trabajan, incluso en estos últimos días fueron y desmantelaron siete huertas de aguacate ilegales, dos en el municipio de Zacapu, y cinco   en la zona sur de Morelia, donde los cerros de Jesús del Monte han sido deforestados en los últimos tres años.

Ni siquiera el 1.5 por ciento de las huertas ilícitas  han sido afectadas, porque al menos 100 mil hectáreas cultivadas de aguacate en Michoacán carecen de los permisos ambientales. En los últimos dos años han sido desmanteladas 618 hectáreas sembradas de aguacate de manera ilegal, a través de 74 operativos de la Profepa y el gobierno estatal, en 17 municipios.

El titular de la Secretaría del Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Territorial de Michoacán, Ricardo Luna García, anunció que en semanas próximas con el apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) aumentará el número de operativos para detectar sembradíos de aguacate en zonas que no son aptas para su plantación.

El funcionario estatal reiteró que más del 90 por ciento de los aproximadamente 600 incendios forestales  que han ocurrido en la entidad han sido con el fin de buscar el cambio de uso de suelo, principalmente para la siembra de aguacate. “Hemos encontrado bridones de gasolina en lugares donde se ha incendiado el bosque”.

El cultivo de aguacate en Michoacán es una actividad en la que participan 7 mil 500 productores; genera 12 mil empleos de cortadores y dos mil de transportistas. Es una buena aportación económica, no obstante, amplias zonas forestales han sido destruidas como en la zona del lago de Zirahuén, donde se han perdido en los últimos cinco años más de 10 mil hectáreas de bosque que están siendo sembrados de aguacate.

Es cierto, ha habido grandes desastres naturales que las autoridades ambientales no observan como lo ocurrido en Zirahuén, donde el lago más sustentable y hermoso de Michoacán ha perdido buena parte de los grandes bosques que lo rodeaban, en un periodo muy corto del que nadie se percató de lo ocurrido. Lo mismo  está ocurriendo en la zona oriente, donde hiberna la mariposa monarca; en la región purépecha; en Pátzcuaro y Tacámbaro. Incluso en Morelia y Charo donde las zonas boscosas están siendo degradadas.