Redacción/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 26 de mayo, 2019.- Ha sido grave la pérdida de zonas forestales en México, particularmente en Michoacán, sin embargo en los últimos 10 años la situación ha sido alarmante, por lo que ha disminuido  aceleradamente los suelos, el agua, la flora y la fauna. Hoy son más vulnerables a los embates de un cambio climático que está en marcha.

Según cifras oficiales de la Comisión Nacional Forestal, Michoacán pierde anualmente unas 66 mil hectáreas de bosque, debido principalmente al cambio de uso de suelo ilegal, los incendios y la tala clandestina, entre otras causas. A nivel nacional, suman ya casi 300 mil hectáreas consumidas por el fuego, y al menos 20 por ciento ha sido en zona arbolada.

Por parte de las autoridades ambientales solo hemos escuchado lamentaciones, y una verdadera simulación en cuanto al combate a la deforestación, que casi en su totalidad es provocada por el hombre, incluyendo los incendios forestales.

Todo es por el aguacate, que según la Secretaría del Medio Ambiente de Michoacán suman ya 200 mil hectáreas de este cultivo en esta entidad, pero  deja una derrama económica anual de 17 mil millones de pesos anuales. Hablamos de  40 mil productores. Es una actividad que representa mucho dinero, y que requiere de ordenamiento urgente.

Nos quejamos del calor, porque la temperatura supera los 30 grados en ciudades como Morelia y más de 40 grados en las regiones de Tierra Caliente. En todo el país ocurre lo mismo, cada vez es más escasa la lluvia en el norte del país. La escasez de agua es una realidad en varias regiones de México. Dicen que es cuestión de conciencia, pero muy pronto será cuestión de sobrevivencia.