Ignacio Ramírez/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 6 de octubre, 2019.- “No espero ni remotamente que se me conceda el menor crédito a la extraña,  aunque familiar historia que voy a relatar. Sería verdaderamente insensato esperarlo cuando mis mismos sentidos rechazan su propio testimonio. Sin embargo no estoy loco ni tampoco lo he soñado.”, Edgar Allan Poe, “El gato negro”.

Poe ha sido un autor obligado en bachillerato. Sus Narraciones extraordinarias a todos nos movían el piso, por el terror, la sorpresa, el suspenso y el increíble manejo de la trama. Para alguien que desconoce o sabe poco del mundo de la literatura es un agasajo. A veces uno se pregunta: ¿por qué? alguien tan talentoso vivió siempre en el terror de la vida cotidiana, porque desde pequeño quedó huérfano y todo lo que se le acercaba se convertía en una pesadilla. De ahí su afición al opio y al alcohol.

Nació en Boston en enero de 1809. Dicen sus biógrafos que si alguien vivió atormentado fue Poe. Incluso su tío manifestó el día de su muerte: “Había conocido tanto dolor y tenía tan pocos motivos para sentirse satisfecho con la vida que este cambio apenas puede considerarse una desgracia”

Julio Cortázar escribió: “A las cuatro de la madrugada del 27 de septiembre de 1849, Edgar se embarcó rumbo a Baltimore. Como siempre en esas circunstancias, estaba deprimido y lleno de presentimientos. Su partida a hora tan temprana (o tan tardía, pues había pasado la noche en un restaurante con sus amigos) parece haber obedecido a un repentino capricho suyo. Y desde ese instante todo es niebla, que se desgarra aquí y allá para dejar entrever el final”.

Cuando comenzamos a leer, Edgar Allan Poe deja un sentimiento muy especial. Te confunde, te sorprende, te atemoriza, pero sobre todo te asombra, entre otros sentimientos que ni siquiera logramos interpretar, pero sin duda podemos asegurar que fue uno de los grandes escritores de todos los tiempos, porque su narrativa es a todas luces extraordinaria.

Fue creador de la novela policiaca, pero sobre todo admira la belleza en su totalidad. Parece ser que nunca se dio cuenta de su genialidad, porque fue un ser atormentado, porque en su entorno solo había recuerdos de dolor y frustración. Su literatura hay que saborearla porque contiene todos los elementos para una exquisita lectura.