Mario Ensástiga Santiago/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 30 de mayo, 2020.- El  pasado 21 de mayo se celebró  un interesante encuentro y diálogo remoto entre las autoridades locales de la alcaldía de Iztapalapa de la CDMX; del municipio de Xalapa, Veracruz; y del municipio de Morelia, Michoacán; Clara Brugada Molina, Pedro Hipólito Rodríguez Herrero y Raúl Morón Orozco, respectivamente, territorios gobernados por autoridades locales vinculadas al partido de Morena o a la 4t.

Iztapalapa con dos millones de habitantes, Morelia con un millón y Xalapa con medio millón, grandes diferencias poblacionales y asimetría de las problemáticas sociales, económicas, políticas y ambientales de cada territorio, que implican importantes diferencias de los impactos causados por la pandemia del coronavirus y las estrategias que han puesto en juego, al igual que en el resto de los pocos más de 2 mil 500 gobiernos locales del país.

Sin embargo, dado que he tenido en estos días la oportunidad de visitar distintos portales de internet que dan cuenta de los que están haciendo los gobiernos locales del mundo ante el COVID 19, como la de Ciudades para la Salud ante el Coronavirus de la organización internacional más importante de ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU) y la Alianza Euro-latinoamericana de Cooperación entre Ciudades y Metrópolis la del Diálogo para la era posterior al Coronavirus de la misma CGLU; la del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural; la de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL);  la del Plan A. Economía para la Vida; la de ONU Hábitat, entre otras.

Además, videoconferencias de la Revista Alcaldes de México; la Plataforma Municipalista, expresión plural de municipalistas mexicanos; los conversatorios de la Red de Investigadores de Gobiernos Locales (IGLOM) con las asociaciones municipalistas por partido político; el Foro Virtual ISO 18091-2020 de Municipios Ejemplares; la Red de Municipios a través de videoconferencias impulsada por el Gobierno Municipal de San Pedro Garza García, etc.

La gran conclusión es que hay una extraordinaria actividad e iniciativas de los gobiernos locales del mundo y particularmente de México en contra del COVID 19, todas a iniciativa de los liderazgos de las máximas autoridades locales y exitosas en función del grado de contacto y coordinación de la participación ciudadana, ante un triste escenario de falta de coordinación y acuerdos efectivos y eficaces entre los distintos órdenes de gobierno; en realidad son muchas las limitaciones y adversidades para mejores prácticas locales, no hay grandes e innovadoras acciones, son básicas y bastante estandarizadas y lógicas en torno a la sanidad, la alimentación, servicios básicos, abasto y la seguridad. Las grandes diferencias pueden y deben estar en lo que viene, en la post-pandemia.

Sin duda éste encuentro de autoridades locales de Morena es de suma importancia política, no sólo por el interesante intercambio de opiniones y experiencias en torno a tres peguntas básicas, 1. ¿Cómo los ha impactado el COVID 19?; 2. ¿Qué están haciendo? y 3. ¿Cuáles serán las tareas para cuando termine la crisis sanitaria?; en mi opinión ésta experiencia de encuentro y diálogo a distancia debiera replicarse entre las más de 350 autoridades locales de Morena que hay en el país; son varias las razones, no sólo en torno a las políticas públicas y acciones contra el coronavirus, que ya de por si son de vita relevancia, sino también por razones de la política, ante la necesidad e importancia del respaldo organizativo y acción política solidaria con el gobierno de la 4t, para no seguir dejándole el campo llano a los gobiernos de oposición, en sus constantes descalificaciones y golpeteos, es claro que AMLO está sólo, Morena y muchos de sus representantes populares municipales, estatales y federales, no constituyen un efectivo contrapeso a la derecha y sus aviesos intereses neoliberales, hoy paulatinamente desplazados del poder público, económico y político del país, ante la crisis sanitaria la movilización de la sociedad civil que respalda la 4t, no hay condiciones para salir a las calles y manifestarse masivamente como ha sido históricamente para las fuerzas democráticas, de izquierda y progresistas en defensa de la democracia, soberanía y economía popular.

Ciertamente el federalismo mexicano, históricamente ha sido desde un principio eminentemente, presente en todos los periodos de conflictos armados como en la independencia, reforma y revolución campesina de principios del siglo pasado, cuando por así decir se justificaba; la situación no fue muy distinta en la etapa de pasificación, institucionalización y construcción del México moderno, la consolidación y hegemonía del PRI-Gobierno o Partido de Estado y el arribo más recientemente de los gobiernos nacionales del PAN no marcaron una diferencia y final a ese nefasto federalismo.

El federalismo centralista y centralizador de México durante las últimas cuatro décadas, ha impedido el crecimiento y desarrollo de México desde lo local, es decir, de abajo a arriba, más acertado y democrático, desde las comunidades, municipios y regiones; hoy la pandemia del COVID 19, así lo reafirma, son los gobierno locales los que más pueden ayudar a resolver ésta encrucijada sanitaria de la humanidad en pleno siglo XXI; actualmente el gobierno de la 4t que en principio debiera gobernar de manera diferente, está enfrentando demasiados obstáculos y oposiciones para avanzar con el nuevo Proyecto de Nación, que por definición, la descentralización del poder público a los territorios locales debiera ser la práctica gubernamental más democrática y avanzada, con todo lo que implica de diferencia con la desconcentración que hoy lamentablemente persiste.

Ciertamente los actuales escenarios y contextos sociales, económicos y políticos de México, no son otra cosa que la clara manifestación de la lucha de clases de nuestros días, sé que esta afirmación genera algo más que una simple urticaria a quienes le creyeron a Francis Fukuyama con el fin de la historia y el último hombre, y las hipótesis de sus seguidores neoliberales de que el fin de las ideologías había llegado, nada más falso.

Vivimos en un mar por demás turbulento políticamente hablando, la complejidad y constantes confrontaciones del viejo régimen neoliberal del PRIAN y la estrategia de la cuarta transformación de la República, está en curso y en riesgo, todo puede pasar, ésta cuestión por lo menos para un servidor, aun cuando no lo justifico, si me explica la práctica federalista centralista y centralizadora de la 4t, en función de la perspectiva de, concentrar y centralizar todo el poder público que sea susceptible de hacerlo,  para limpiar la casa de fondo de toda corrupción e injerencia de los grupos económicos y políticos que por muchas décadas han usufrutuado las grandes riquezas del territorio nacional.  

Los obstáculos que la 4t ha encontrado a su paso, por razones obvias y explicables han sido bastantes y difíciles de superar, los conflictos son clara manifestación de la clásica e histórica lucha de clases de nuestros días, los obstáculos son complejos, contradictorios y difíciles de superar en el corto plazo, con mayor razón ahora ante el brote del COVID 19, coyuntura que los detractores de AMLO y la 4t mezquinamente quieren aprovechar para desprestigiar y verlo derrotado ante la ciudadanía.

Estaremos pendientes a lo que está por suceder, avanza la 4t o se abre paso al peligroso estancamiento sanitario y económico qué está en puerta, que sumado a un retroceso o crisis políticas de grandes dimensiones, generaría escenarios donde todos y todas las mexicanas perdemos mucho; la reflexión y compromiso de la clase política mexicana debiera enfocar sus esfuerzos para construir en verdad un gran pacto nacional por el bien de todos y todas, principalmente por los que menos tienen, esa es la condición más humana y justa.