Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 12 de marzo.- El pasado 7 de marzo en un tramo carretero de Reynosa a Matamoros,  un grupo armado interceptó un autobús, del que fueron secuestrados 19 pasajeros. No se sabe si son mexicanos o centroamericanos.

No hay mucha claridad sobre el caso, pero inevitablemente nos recuerda lo ocurrido en agosto den 2010 en San Fernando, en ese mismo estado de Tamaulipas, cuando 72 personas fueron asesinadas presuntamente por el cártel de Los Zetas, debido a que no pudieron pagar el rescate para su liberación y no aceptaron integrarse al grupo criminal.

Cuando se menciona a un grupo criminal prácticamente significa impunidad. Hubo al menos un sobreviviente en San Fernando pero de poco sirvió, no hubo culpables.

En torno a lo ocurrido hace unos días, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, manifestó: “Estamos viendo con la secretaria Seguridad Ciudadana y el ejército este reporte, creo que muy pronto tendremos algunas respuestas a esta investigación que se está llevando a cabo. No puedo adelantar nada en este momento. Estamos analizando cuáles son las circunstancias del modo en que esto ocurrió y quiénes son los responsables”.

Todo parece que hay escasa información. El gobernador de  Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, dijo que los pasajeros desaparecidos iban escoltados por elementos de la Policía Federal, por lo que se lavó las manos y dijo que se trata de un asunto federal.

 “No hay una sola denuncia en torno a ninguna situación que tenga que ver con secuestro, entonces es algo que yo creo que son migrantes que iban escoltados por la Policía Federal y creo que ellos son los que están haciendo las investigaciones.

Es tiempo que se aclare este hecho, porque no hay que olvidar que Tamaulipas es una entidad con serios problemas de seguridad y de permanencia de grupos delictivos. Ha sido tanta la impunidad que ya es tiempo que se haga justicia.