Miss Edi Toriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 3 de octubre, 2019.- Una cosa es no estar de acuerdo con el gobierno y otra es desear que todo salga mal, me refiero específicamente al presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien algunos defienden férreamente y otros lo acusan hasta del calentamiento global.

Siempre, desde todas las veces que el tabasqueño ha estado en campaña, las opiniones en torno a su persona han estado divididas, pero la polarización se ha agudizado en estos primeros meses de su administración,

Como ejemplo, la crisis que se presentó al principio del año de falta de gasolina en algunos estados del país. En torno a este tema, los defensores de López Obrador señalaron que el desabasto fue una consecuencia de las medidas implementadas por el gobierno federal para combatir el robo de combustible y que todos los ciudadanos debemos ser concientes de que el cambio que requiere este país implica un costo para todos los ciudadanos, como en este caso.

Pero para sus detractores, se trató de una estrategia equivocada y hasta empiezan a ver a México como la antesala de Venezuela; alertan sobre la escasez primero de gasolina, luego de gas, después de alimentos y hasta de agua, y dan la impresión de que lo que más desean en el mundo es que todos sus presagios se cumplan para decirle a todos los demás que ellos tenían razón.

Sin embargo, no se trata de hacer una defensa a ultranza ni de ser tan catastróficos. Lo más fácil es predecir que todo saldrá mal pero,  qué tal si, por el contrario, nos va bien.

La situación es muy complicada, es cierto, pero deseándole todos los males del mundo al gobierno no se solucionarán los problemas, y menos si nos escudamos en ese pesimismo para no hacer la parte que nos corresponde.