Mario Ensástiga Santiago/Noticias y Debate M3  

Morelia, Mich., 4 de enero, 2021.- Un recuerdo de Gilberto, querido hermano, ¡hasta la victoria siempre!  

¡La hora del travestismo político llegó! A unos días de que finalizara 2020, que nunca olvidaremos por lo tanto que ha trastornado nuestras vidas, y en el último día para registrar las coaliciones electorales rumbo al 2021, el PAN, PRI y PRD han registrado la Coalición Va por México.  

Estos partidos claramente han venido a menos en los últimos años, junto andan alrededor del 30 por ciento de las intenciones del voto rumbo al 2021, cuentan con distintos grados de desprestigio social y poco margen de competencia electoral, van juntos claramente por razones de sobrevivencia política, se entiende y justifica que busquen coaligarse para ganar espacios de poder público que no podrían obtener en las próximas elecciones por cuenta propia; cada vez son más frecuentes y paradójicos los acuerdos entre partidos con ideologías, principios y programas diametralmente opuestos, al menos formalmente y en el discurso.  

Por estas y otras razones la situación actual de fin de año y a menos de 6 meses de las elecciones intermedias más grandes de nuestra historia, se ha empezado a prefigurar un cuadro político electoral por demás complejo, contradictorio y marrullero rumbo al 2021; en efecto las cúpulas partidarias del PAN, PRI y PRD han acordado ir juntos en la Coalición Va por México, con el claro objetivo de ir en contra de AMLO, la 4t y MORENA, en la mira de no permitir que en el próximo período legislativo MORENA tenga la mayoría en el Congreso de la Unión, tal situación no deja de llamar a la reflexión de lo que ideológica, ética, política y moralmente significa.  

Los principales argumentos de la coalición parcial de Va por México, se basan en una visión catastrófica de la situación actual del país, del pésimo manejo del gobierno federal de la pandemia del Covid 19, de la crisis económica y la inseguridad,  esta iniciativa electoral está inspirada en la organización Si por México creada por los empresarios Claudio X. González y Gustavo de Hoyos, apoyados por personalidades como Demetrio Sodi y Beatriz Pagés.  

Esta singular coalición electoral, irremediablemente trajo a mi memoria toda aquella narrativa, argumentación y demagogia que justificaba la firma del Pacto por México en diciembre del 2012, fuerte fue la lucha ideológica y política que dimos al interior del PRD para que no se suscribiera tal pacto político.  

Ahora rumbo al 2021, son los mismos partidos con diferentes argumentos, pero en esencia es una iniciativa neoliberal, en aquella ocasión del Pacto por México se le vio con singular  seguridad y aplomo afirmar que se trataba de un imperativo  histórico para salvar a México del ostracismo social, económico y político para arribar a la modernidad, a la vanguardia, al primer mundo.    

El Pacto por México constituía para los neoliberales de sepa y la izquierda neoliberalizada del PRD, la alternativa más sólida y cierta para responder a los nuevos tiempos, por lo que era inevitable y necesario quitarse de las mentes las telarañas ideológicas de las principales fuerzas políticas de México, PRI, PAN, en particular el PRD se decía, tenía que dejar las visiones sectarias y sobre ideologizada de una izquierda incapaz de arribar al poder nacional, los resultados de tan pomposa y audaz iniciativa de un corte claramente de salvaje pragmatismo electoral de nuestros días, que no podía tener otro resultado que el que obtuvo en las elecciones presidenciales del 2018.  

El Pacto por México provocó explicablemente serias contradicciones internas en los 3 partidos, en lo personal las que más lamenté fueron las del PRD porque significaba para mí, darle groseramente la espalda a su histórica lucha e importantes aportes a la democratización de este país, a la vieja izquierda social, civil, popular y socialista de muchas décadas y los más de 500 muertes en los primeros años del PRD.  

La Coalición Va por México argumenta y se autoafirma que se crea para “Defender a la sociedad, defender la propiedad privada, la libre empresa, la igualdad sustantiva, la salud y la educación”, “El objetivo de construir un mejor futuro para las mexicanas y mexicanos, recuperando el crecimiento económico, el Estado de derecho y el orden democrático frente a un régimen que mira al pasado, intervencionista y autoritario”, “Hay una necesidad impostergable por atender los efectos de las crisis que vivimos, es urgente cambiar el rumbo del país para que haya crecimiento económico y mejores oportunidades que abonen al bienestar de la sociedad”. Estos y otros argumentos por el estilo son los que consideran les permitirá construir una nueva mayoría opositora en la Cámara de Diputados en el 2021.  

Cierto es que la situación del país es bastante complicada, pero siendo objetivos no todo lo que ha hecho el gobierno de la 4t ha estado mal, también tiene aciertos y muy importantes como la lucha frontal contra la corrupción y los corruptos del periodo neoliberal de los últimos 3 sexenios.  

Es claro que los importantes cambios que ha planteado la cuarta transformación del país, han encontrado una férrea oposición en los partidos de la Coalición de Va por México y en algunos grupos de empresarios que gozaron de importantes privilegios en las últimas décadas;  es claro que siempre que se intenta hacer grandes transformaciones sociales, económicas y políticas en un país, inevitablemente se generan fuertes confrontaciones entre quienes defienden el régimen que económicamente los beneficiaba y quienes como en este caso, tienen como objetivos beneficiar preferentemente a los más pobres.  

Es evidente que la Coalición Va por México, es una alianza por demás pragmática electoral que esta de facto impedida de poner al centro un verdadero Nuevo Proyecto de Nación, las visiones e intereses ideológicos, económicos y políticos que cada uno tiene de manera real, son muy diversos y en no pocos casos totalmente distintos, por ello es que su discurso es bastante contestatario, oposicionista y mediático, no puede ir más al fondo de la solución de los grandes problemas estructurales de este país.   

Para nada me extraña que el PRI y el PAN lleguen acuerdos, son diferentes expresiones de la derecha de este país, han caminado juntos en muchos procesos electorales y acciones de políticas y de gobierno, no en vano se acuñó el nombre de PRIAN, ahora todo que la izquierda neoliberalizada da origen al PRIANRD; el caso del PRD es verdaderamente patético, al parecer no asimilaron el fracaso del Pacto por México, que provoco el claro alejamiento de la vieja militancia de izquierda y de la mayor parte del electorado, en lugar de buscar rectificar  y buscar acercamientos con los sectores más democráticos y progresistas que naturalmente caminan por la izquierda, prefieren embarcarse a una aventura que será similar a la suerte que tuvo el Pacto por México.  

Es de esperarse que el próximo año que la crisis de nuestro sistema de partidos se profundice, contradicciones y desprendimientos de diversa naturaleza sufrirá cada uno de los partidos de la Coalición Va por México, por el claro desdibujamiento ideológico y político,  lo veo muy claro en el PRD de Michoacán, en fin, como diría aun viejo compañero socialista, “entre más se agachan, más se les ve”.