Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 14 de junio, 2019.- El Presidente Andrés Manuel López Obrador emitió un memorándum para evitar el influyentismo y la corrupción en el Gobierno que encabeza, que incluye la prohibición de que alguna persona pueda hacer peticiones a su nombre.

Sería de suponerse que no sería necesario que el Presidente hiciera por escrito tal advertencia –el texto señala que de no ser acatado podría incurrirse en responsabilidades incluso de tipo penal-, sino que sería algo que los funcionarios deberían cumplir en automático, pero tradicionalmente no ha ocurrido así.

A través de un memorándum, el mandatario instruyó a secretarios de Estado, directores de empresas u órganos paraestatales, y servidores públicos en general a no permitir bajo ninguna circunstancia el influyentismo, la corrupción, el amiguismo y el nepotismo. “Ninguna de esas lacras de la política del antiguo régimen”, indica el documento.

López Obrador enfatiza que todos están obligados a cumplir el compromiso de no mentir, no robar y no traicionar la confianza de los mexicanos.

“En consecuencia, le reitero: no acepto, bajo ninguna circunstancia, que miembros de mi familia hagan gestiones, trámites o lleven a cabo negocios con el Gobierno en su beneficio o a favor de sus ‘recomendados’.

“Esto incluye a mi esposa, hijos, hermanos, hermana, primos, tíos, cuñados, nueras, concuños y demás miembros de mi familia cercana o distante. Ustedes no tienen la obligación de escuchar propuestas indecorosas de nadie”.

Y fue más allá, al subrayar que en el caso de sus familiares, ni siquiera recibirlos en sus oficinas o contestarles el teléfono. “Nada de nada”.

De no cumplirse tal instrucción, se podría caer en actos de deshonestidad y en la esfera del derecho penal.

Insisto, no tendría que ser así, pero la experiencia nos dice que es necesario. Como todo, solo hay que esperar que se cumpla.