Fabián Bonilla López/Noticias y Debate M3

CDMX, 27 de octubre, 2019.-El presidente Andrés Manuel López Obrador de visita en algunas naciones originarias en el norte del país se ha referido a varios temas, que no están exentos de polémicas. Controversias de viejo cuño, que no sólo son ecos del pasado, sino que se convierten en referencias para un futuro, quizás diferente. Veamos unos ejemplos.

Ayer AMLO al recordar el asunto de las cartas que escribió en meses pasados tanto para el rey de España, como para el papa Francisco, expresó que su mensaje “no se entendió bien, se pensó que era un reclamo, que se les estaba pidiendo mucho, cuando era un simple perdón para abrazarnos y reconciliarnos, y pensar hacia el futuro”.

Aquí resalta un problema de entendimiento en la comunicación entre poderes.

Y un día antes, el mismo AMLO, interpeló a la población originaria en Sonora para solicitarles que deben sentirse orgullosos de su cultura y no avergonzarse de ésta, e identificó a quienes generan  la violencia hacia los pueblos: “Los que se creen de sangre azul, los fifís, desprecian las culturas indígenas, son racistas, y esto lo han llevado a cabo, ese desprecio, desde hace mucho tiempo, y esto ha llevado a que el indígena llegue avergonzarse de su cultura, avergonzarse de su cultura, de su grandeza”.

Aquí el presidente recurre al imaginario histórico para identificar a las élites que aprovecharon los estereotipos de pureza de sangre y la racialidad para construir relaciones asimétricas de poder en la arquitectura social.

También ayer, de frente a representantes originarios de diversas naciones originarias del norte, AMLO indicó que su doctrina es la cristiana y esto le otorga la identidad humanista a su propio gobierno. “Esto es humano, es justicia social y es también cristianismo. Me van a criticar, pero lo voy a decir, miren, por qué sacrificaron a Jesús Cristo, por qué lo espiaban, lo seguían, por defender a los humildes por defender a los pobres. Entonces, que nadie se alarme cuando se mencione la palabra cristianismo. Cristianismo es humanismo”.

Aquí el vínculo con el cristianismo es claro, pero sobre todo el hecho de que AMLO se coloque en el lugar de Cristo, al optar por la defensa de los pobres. Sin embargo, esto no es lo único polémico.

La controversia central es que el cristianismo se les impuso a esos pueblos con los que AMLO se ha encontrado estos últimos días. El cristianismo que formó parte de una lógica de colonización y que violentó a cualquier otra forma de vida, condenando al casi aniquilamiento de la culturas y lenguas originarias, a través de la justificación de la evangelización de los pueblos.

Pienso que AMLO junto con el Rey y el Papa no han entendido nada.