El revoltoso/Noticias y Debate M3

Y no los madrearon

Morelia, Mich., 4 de julio, 2019.-Es increíble el nivel de observación de la ciudadanía. Un ciudadano escribió que iba rodando por Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México, cuando “me encontré con la #MarchaFifí sin demeritar la poca convocatoria. Sólo quiero saber ¿qué se siente poder marchar y protestar contra el gobierno y no ser reprimido por lo granaderos? Eso amigos es la 4T”. (Dinero. La Jornada, 3 de julio).

Y se quedó corto

Tampoco  fueron exhibidos en noticiarios de televisión acusándolos de vándalos y de enemigos de la sociedad. Tampoco los medios informativos de la misma corriente Fifí dijeron que detrás de ellos estaba el Partido Acción Nacional (PAN), que sigue haciendo de las suyas cuando no pudo ganar en las urnas.

No hubo detenciones por falta a la moral y de respeto a las instituciones. No se habló de tehuacanazos ni de tortura a ninguno de los líderes. Por el contrario fueron vistos como ciudadanos inconformes por lo mal que está trabajando el gobierno obradorista. No cabe duda, no es lo mismo ser borracho que cantinero.

El absolutismo en la partida secreta

Es cierto que la partida secreta que  se manejaba de manera discrecional por el Ejecutivo federal se había convertido en la caja chica, o incluso como diría el economista Luis Téllez que algún Presidente se llegó a robar la mitad de esa cuenta.

También se ha criticado al jefe del Ejecutivo federal, Andrés Manuel López Obrador, de pretender manejar a su antojo la parte de los ahorros de los programas de austeridad y de la venta de propiedades decomisados, no importa que los utilice para apoyar a los grupos sociales más desprotegidos. Lo ven como prácticas electorales y populistas. Lo que sí nadie lo acusa de ladrón.

La Guardia Nacional, a prueba

Definitivamente, hay muchas expectativas en torno a la labor que habrá de realizar la guardia nacional, que no solo se dedicará a patrullar las calles sino también a labores de investigación. Lo hemos dicho y lo repetimos, no será nada sencillo reducir al máximo a la delincuencia, tanto a la organizada como a la desorganizada. Hay mucho dinero por medio, y los intereses creados han llegado a donde menos esperamos. Como en las películas, cuando llegan los soldados americanos a rescatar a los pueblos invadidos…Bueno, así me suena.