Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 3 de julio, 2021.-.-El paso de la tormenta tropical Dolores y del huracán Enrique por las costas michoacanas, provocó graves daños en al menos una decena de poblaciones, pero también fue una buena señal para la agricultura tanto de riego como de temporal, aseguró el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural y Agroalimentario (Sedrua), Rubén Medina Niño.

Las 24 presas que hay en la entidad presentan una alentadora recuperación al adelantarse 10 días la temporada de lluvias.

No obstante, en Coahuayana se perdieron 2 mil hectáreas de huertas de plátano, y de otros cultivos que podrían ser recuperables, los cultivos de temporal, como maíz y sorgo, las lluvias fueron favorables porque aumentan las probabilidades de obtener mejores cosechas.

Desde 2018 las presas de Michoacán presentaban déficit en cuanto a su capacidad de almacenamiento que es de aproximadamente 15 mil millones de metros cúbicos, a decir de la Secretaría de Medio Ambiente de la entidad.

Había preocupación del sector agrícola porque la temporada de lluvias de 2020 apenas superó el 50 por ciento de casi todas las presas, informó el delegado de la Comisión Nacional de Agua (CNA), Eliseo Villagrana.

De continuar las lluvias como hasta ahora, a final de temporada se podría subsanar el déficit al quedar la mayoría de las presas a casi toda su capacidad, como ha ocurrido ya con La Villita (llena al 100 por ciento), y se ubica en la zona cercana a Ciudad Lázaro Cárdenas.

La presa Infiernillo es una de las más grandes e importantes del estado (más de 10 mil millones de metros cúbicos de capacidad) porque abastece a la hidroeléctrica Adolfo López Mateos y genera empleo ofrece a pescadores de Churumuco, Arteaga y poblaciones del estado de Guerrero.

Otro embalse importante es El Bosque, municipio de Zitácuaro, tiene una capacidad de almacenamiento de 200 millones de metros cúbicos, y alimenta al sistema Cutzamala con 400 mil litros por segundo para dotar de agua potable al valle de México.

Hay otras presas como El Gallo, Malpaís Chilatán, Francisco J, Mugica, Los Olivos, Cointzio, Tepuxtepec, Barraje Ibarra, Tarecuato, Zicuirán, Agostitlán, Pucuato y Sabaneta, por mencionar algunas, cada una de ellas importantes en las diferentes regiones de Michoacán para abastecer agua para consumo humano y actividades agrícolas y ganaderas.

A principios de este año, la CNA anunció la suspensión del ciclo otoño-invierno en casi el 90 por ciento de los distritos de riego de Michoacán, debido a los bajos niveles de agua en la mayoría de las presas de mayor capacidad, que alcanzaron niveles menores al 45 por ciento.

Michoacán cuanta con nueve lagos. No obstante que los más grandes: Pátzcuaro y Cuitzeo se encuentran gravemente degradados, estos reciben en promedio 10 mil millones de metros cúbicos de agua. En temporadas de lluvias normales, en Michoacán se almacenan cerca de 25 mil millones de metros cúbicos del vital líquido en presas y lagos. (Con información de La Jornada)