Fernando Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

CDMX, 21 de mayo, 2019.- “Hoy se puede asumir una democracia como algo real, pues la gente ya se dio cuenta que el voto puede valer”, aseguró Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de comunicación social de la Presidencia, en el congreso Análisis de las Políticas Públicas que organizó la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Ante universitarios y académicos, el vocero del ejecutivo federal mencionó que heredamos un gobierno hecho a la medida de la corrupción, por lo que el nuevo paradigma de comunicación política tiene por objetivo transformar el ejercicio del poder y reconocer a los mexicanos como ciudadanos de primera.

Destacó que el nuevo modelo de comunicación que impulsa el gobierno de Andrés Manuel López Obrador tiene a la sociedad en el centro como interlocutor, por lo que el gobierno asume la obligación de explicar a la ciudadanía diariamente por qué se toman ciertas decisiones.

Recordó que el PRI mantuvo el control de los medios y el consenso se construía a partir de la corrupción, para ello, ejemplificó que el chayote, el dinero que se le da al medio para que diga lo que el político quiere, fue utilizado de manera frecuente.

Ramírez Cuevas aseveró que la sociedad madura y ante este cambio planteó que “más que entrar en polémica lo que nos toca es rendir cuentas”. Así, subrayó que del modelo de control político pasamos a la inversa, es decir, los ciudadanos tienen el control.

En el nuevo modelo, según el funcionario, existe la posibilidad que los actores políticos puedan refrendar la legitimidad, sean partidos, grupos, organizaciones sociales y gobierno. En este sentido reiteró que el gobierno rinde cuentas y los periodistas son testigos, lo que implica una enorme responsabilidad.

En este cambio de paradigma explicó que la interacción social es muy relevante, pues el cambio tecnológico permitió que la televisión se debilitará y las redes sociales se fortalecieran, “lo cual implica que debamos defender este espacio público”.

Jenaro Villamil, presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, denunció que “los medios públicos fueron minimizados, saqueados y huachicoleados”, porque los recursos públicos destinados a ellos no sirvieron para fortalecerlos sino para otros fines.

Aseguró que la infraestructura está a la vista, pues se descuidó y por ello, convocó a fortalecerlos y consolidarlos.

Por su parte, Javier Esteinou Madrid, investigador de la UAM Xochimilco, enfatizó que a pesar de que Enrique Peña Nieto invirtió más de 35 mil millones de pesos para mejorar su imagen paradójicamente terminó como uno de los peores presidentes evaluados en los últimos sexenios.

Recordó que Andrés Manuel López Obrador anticipó su campaña y tuvo más presencia en los medios, a pesar de que sus adversarios querían atacar su imagen.

De esta manera, López Obrador formó parte de un modelo de comunicación horizontal que le permitió moverse por todo el país y captar cara a cara los sentimientos de los mexicanos. El académico reconoció la habilidad del tabasqueño para comunicarse y exponer sus propuestas, donde utilizó una narrativa distinta a la oficial, que ya estaba agotada, con frases sencillas la mafia del poder, la prensa fifi, me canso ganso, las encuestas copeteadas, me dieron frijo con gorgojo, “un lenguaje común y accesible” sin más complejidad política. Finalmente, concluyó que en el proceso electoral de 2018 se dio un cambio en el paradigma de comunicación con el uso de las benditas redes sociales, lo que se tradujo en una ciberelección.