Fernando Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

CDMX, 6 de marzo, 2019.- Es necesario reconocer que el sistema político enfrenta una amenaza al proyecto democrático, y no tiene que ver con el ascenso al poder ejecutivo federal de Andrés Manuel López Obrador, quien fuera candidato de Morena, sino porque actualmente el sistema esta desprovisto de contrapesos, es decir, no existe una oposición política real que pueda hacer contrapeso al poder ejecutivo federal.

Es difícil esperar de este sistema de partidos un debate de nivel, cuando los actores políticos de las demás fracciones de oposición no tienen legitimidad para deliberar sobre temas en los que fracasaron sus decisiones y políticas públicas de cuando tuvieron oportunidad de gobernar.

En este sentido, el PRI celebró su 90 aniversario en medio de una crisis histórica que deja incierta su sobrevivencia, no sólo en el terreno del financiamiento: donde enfrenta deudas; multas del INE; y la amenaza de ver reducido el presupuesto a partidos en un cincuenta por ciento, sino también observó cómo se desplomó su fuerza electoral, que lo dejó en un estado terminal, en el que perdió la presidencia, la mayoría en el Congreso, actualmente sólo conserva 47 diputados federales y 14 senadores; de contar con el dominio de 16 gubernaturas, ya sólo gobierna 12.

Además, es importante destacar que buscan una renovación del partido, sin embargo, los candidatos a la dirigencia nacional: Alejandro Moreno Cárdenas, Alito, gobernador de Campeche; Ulises Ruiz, Ivonne Ortega; el ex rector de la UNAM José Narro y el líder en el Senado, Miguel Ángel Osorio Chong, no representan un cambio, sólo continuidad de una política que resultó ser un fracaso.

Se presume un padrón de afiliados de seis millones 368 mil 763 de militantes, pero sería necesario comprobar si los datos son auténticos. De esta manera, sólo queda desearles suerte en esta misión azarosa. lsdlocked0