Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 25 de marzo, 2020.- La pandemia del covid-19 ha causado alarma, temor, dolor y otros sentimientos bien justificados porque lo que ha ocurrido en otras partes del mundo no es para menos. Pero tampoco debe causar alarma, más de la que ya hay, porque al menos 50 por ciento de las familias mexicanas vive del comercio informal, al día y necesitan trabajar todos los días para sobrevivir.

Se deben mantener, lo mejor posible, las recomendaciones de las autoridades de salud, pero tenemos que entender que no todos los mexicanos tienen la seguridad de un empleo formal, y tienen que salir a la calle a ganarse la vida.

Es cierto que en China van 3 mil 285 personas fallecidas, pero ha logrado frenar los contagios. En Italia suman 6 mil 820 personas muertas y en España 3 mil 434; en Francia suman mil 100; en Alemania 172 y en Inglaterra 422. Por alguna razón en Irán suman 2 mil 77.

En México los tiempos de la pandemia y las circunstancias son distintas: 5 personas fallecidas y 405 casos. El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell informó este martes que el problema del coronavirus podría extenderse hasta el mes de agosto. Es por ello que deben tomarse con calma y sin alarmismos las medidas a tomar, porque es verdad podría ser más grave “el remedio que la enfermedad”.

No podemos negar que hay grupos de poder económico que buscan todos los días poner piedras en el zapato del presidente Obrador. Se habla de “politiquerías”, de toda una estrategia de los llamados grupos conservadores. “Es temporada de zopilotes” que buscan sacar provecho de la desgracia con intereses personales y de grupo, señaló el presidente de la República esta mañana.

No tenemos que caer en el caos; debemos tratar de llevar a cabo la vida de la manera más normal posible, sin dejar de tomar medidas preventivas. México vive una etapa relativamente tranquila y es obvio que hay quienes le apuestan al caos para debilitar al gobierno de la República. Hay que diferenciar entre tomar medidas preventivas y generar terrorismo informativo, porque el ser humano de manera natural siempre ha estado en riesgo, pero cuando se trata de una estrategia planeada los daños son siempre mayores.