Danesda Suárez/Noticias y Debate M3

60 pastillas de Clonazepam 0,5mg

·        3 pastillas de Calmidol 400mg

·        25 pastillas de Diclofenalco 50mg

·        21 pastillas de Levonogestrel 0.15mg

·        10 pastillas de Carbamazepina 200mg

·        2 pastillas de Loperamida 2mg

·        7 pastillas de Lorazepam 2mgmg

·        15 pastillas de Loratadina 10mg

·        9 pastillas de Metacarbanol 750mg

·        1 pastilla de Fenrafem 100mg

·        1 pastilla de Pibosicam 25mg

·        2 alka-seltzer

·        9 pastillas de Escitalopram 10mg

·        35 pastillas de Acetaminofen 500mg

·        8 pastillas de Clonazepam 2mg

·        50 pastillas de Alprazolam 0.25mg

·        22 pastillas de Sertralina 50mg

·        51 pastillas de Escitalopram 20mg

·        29 pastillas de Quetiapina 25mg

·        63 pastillas de carbon activado 400mg

·        5 pastillas de amoxicilina 500mg

·        1 frasco de 30ml de Clonazepam en gotas de ,5mg/ml (solo para las emergencias)

Colombia, 3 de febrero, 2019.- Me quedo pensando ¿Qué hice con mi vida?, ¿Cómo llegue al estado donde finjo trabajar por Facebook, pero ya nadie cree que lo haga? Yo quería ser el niño que volara la cometa más alto, quería descomponer a Dostoievski en canciones de cuna.  No sé en qué momento murió todo, en que momento me quede solo con el televisor que ya no emite más que canales nacionales; allí todo es droga, allí todo es vacío.

Con toda la lista que hice quizás podría viajar a otro lugar, uno donde mi familia ya no me encuentre tan imperfecta, donde no tenga más moretones que ocultar (y que ellos creen que me los hago yo misma para llamar la atención) donde pueda escapar de él, donde nunca más me toque nadie, viene y me dice “Mariana ¿me dejas dormir con vos? Tengo miedo” y yo aun sin querer lo dejo, aunque huela a licor, aunque hable de noche y grite el nombre de otras, aunque sé que solo me usa como una puerta, como un escape; es un nene mimado que no se toma su medicamento (pero si mucha marihuana y alcohol) y yo soy una nena mimada que toma demasiados medicamentos queriendo hacer el bien, queriendo siempre hacer lo correcto.

Con Jimmy y Nicolás lo hemos planeado muy bien, sabemos que tiene dinero, lo vemos en su ropa, en sus títulos en la forma que habla, es más culta que nadie en casa y será tan fácil como quitarle un dulce a un nene, solo tengo que fingir que me importa, ella lo único que quiere en la vida es importarle a alguien, por eso se nos hace tan maternal, por eso me compro ese Lego de Batman que nunca armamos juntos y por eso me perdona las humillaciones; claro yo no siempre soy así con ella, en ocasiones le digo que se ve linda, que es un ser mágico y todas esas tonterías, le digo “te quiero” ella no responde, ella nunca responde.

Todo empezó en una escalera, hacia frio en la ciudad serpiente, termine contándole mis miedos (me dio confianza su cara de nene con angustia), se me aguaron los ojos cuando me dijo que yo era algo así como la mujer que todo hombre querría tener a su lado (¿tanto se notaba mi soledad?), yo sabía que no era cierto pero me emocionó escucharlo.  Luego vino la noche de las velitas, allí debí sospechar algo, su madre vino con galletas para todos menos para mí, yo igual repartí duraznos enlatados y prendí mis velitas para que nadie notara el desaire, soy muy buena para eso, soy buena para fingir que nada me puede herir hasta el dolor.

La primera vez que se complicaron las cosas fue un sábado en las duchas, yo hablaba con mi mami por teléfono y ella se bañaba, mami quería saber quién era esa “loca” yo le contesté que solo era “alguien” que soy hombre que necesito esas cosas y que mejor que la vecinita, sexo gratis y a domicilio.  No sabía que ella escuchaba, la vi salir mojada como un puto pollito y con los ojos rojos de llorar; después se fue disque para el aeropuerto a recibir a no sé quién, no volvió en toda la noche y yo en toda la noche no dejé de pensar en ella, en mandarle mensajes pidiéndole saber dónde estaba, en sentir la culpa vaga que hoy intento tapar.

Vista del puente de la 30 frente a la Nacho

Tomé mis cosas y me fui a la mierda, pasé navidad en una finca con desconocidos que me acogieron con amabilidad, jugué a las sonrisas, hasta rescaté dos perritos en el campo que sin mí hubiesen muerto de frio en la noche del “Salvador”, fingí que ellos eran mi familia, se me da muy bien eso de ocultar las cosas; pero estaba tan aterrada.  Volví después de semanas me recosté en el colchón con la puerta abierta como siempre y él puso mis botas negras en el suelo de mi habitación (se me habían quedado en su cuarto) “Mariana, ven y duerme conmigo”, pero yo no quería, realmente nunca quise, no me trataba con respeto, no le gustaba usar preservativo, estaba separándose de su mujer y tenía dos niños pero igual se pasaba los días fumando marihuana que Jimmy le conseguía, claro que yo no quería; pero tenía tanto miedo, tanto miedo.

Pero al final ella siempre hacía lo que yo quisiera, creo que aprendí a manejarla la misma noche que la conocí en la escalera de entrada a casa, sé que no temía a su muerte pero le horrorizaba la idea de la mía, así sabia como sacarle dinero, como hacer que durmiera conmigo solo debía asustarla con quitarme la vida, con que estaba triste y ella salía corriendo a salvarme porque tenía tendencia a hacer de heroína cuando no era más que una estúpida.  Nicolás me lo dijo dese el principio “es medio autista, hay que hacerle la cabeza con el tema de la muerte” y eso hice yo, lo hice por mí y por mis amigos.

Fue un 12, un 12 se terminó de ir todo a la mierda, la verdad es que eso había pasado desde el principio solo que yo no tuve la sagacidad para entenderlo así claro y fuerte como debe de ser, recuerdo a Jimmy discutiendo con dos prostitutas por ciento treinta mil pesos que al parecer no quería pagarles, recuerdo los gritos y las amenazas, recuerdo los golpes y de pronto no recuerdo nada más.

A Mariana la encontraron el 14, había sufrido un paro cardiaco producto de una sobredosis, no había carta, no había nada; lo catalogaron como un suicidio pero yo sé que eso es falso, ella eso nunca lo hubiera hecho, para mí que se le fue la mano.  Aprovechamos para sacar el dinero que aún quedaba en los cajones, su familia nunca se presentó fueron los policías quienes se encargaron de todo.  No sé qué hicieron con el cadáver, imagino que se la llevaron a su ciudad natal.  Yo no la quería, nunca la quise, solo era parte de un plan con Jimmy y Nicolás, ella necesitaba tanto amor y además tenía dinero.

Ven, tengo frío

Hoy soy yo la que necesita que duermas conmigo, no entiendo mucho del ahora, mi familia piensa que me mate para mancillar el apellido que tanto les gusta cuidar, mis pocos amigos que están ahora tan lejos van a pensar que no me importaron nunca (pero es que yo no quería contarles los abusos que me hacías), pasa que yo tenía miedo a tener miedo y eso está bien mientras en tus cajones no tengas una bolsa llena de medicamentos que te dieron los médicos “para que tu vida fuera mejor” (eso decían siempre) aquí las cosas son cálidas y sin embargo yo tengo tanto frio.  Yo ya no te quiero pero igual necesito que vengas aquí y me abraces.

-Ven, me meteré en tus sueños y tus realidades, te recordare todos los días aquella sonrisa que ayudaste a apagar, mi inocente estupidez

-Ven, te estoy esperando

Jimmy y Nicolás ya no viven aquí, realmente ya nadie vive aquí; todos salieron huyendo de casa y me juzgaron con ojos de culpabilidad y yo ya me gasté todo el dinero.  He vuelto a sentir aquel vacío del saber que nadie te quiere, que nadie te va a querer nunca; mami vendrá como siempre a buscarme pero no se ha dado cuenta de que ya soy un hombre adulto y el puente de la 30 frente a la nacho se me hace la única solución posible.

-Ven

-Ya estoy.

-Ahora está bien, somos dos.

-No.

-Tienes razón, somos tres.

-¿Qué cosas extrañas, no?

(Si esta historia sirve para que despiertes, será más que suficiente.   El abuso físico y emocional no es amor, quien nos quiere no nos manipula y si estas en una relación donde siempre hay cosas que no encajan, donde te sentís menos, donde sentís que necesitas huir es porque tus entrañas te gritan lo que tu corazón no quiere escuchar, te lo gritan fuerte pero debes poner atención, EL ABUSO NUNCA ES AMOR