Miss Editoriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 26 de febrero, 2019.- Manuel Germán Ramírez Valdovinos ha estado preso por cerca de 19 años, acusado de haber asesinado a una persona que, aparentemente sigue viva. De ser así, estaríamos ante un caso no sólo de negligencia por parte de las autoridades de procuración y administración de justicia, sino de un ejemplo clarísimo de corrupción.

Por eso, como lo he mencionado en otros textos, coincido con el presidente Andrés Manuel López Obrador en que lo más urgente para lograr que México salga adelante es combatir justamente la corrupción que se encuentra tan enquistada en nuestra sociedad.

El caso de Manuel Germán es sumamente revelador de las ineficacias y las corruptelas que pueden darse y lo grave que llegan a resultar, pues no sólo se encuentra encarcelado y condenado a 40 años de prisión al parecer de manera injusta, sino que al menos otra persona resultó favorecida.

De acuerdo con la nota publicada por Noticieros Televisa, Manuel fue detenido y torturado por policías en Acolman, Estado de México, en el año 2000, acusado de haber asesinado a Manuel Martínez Elizalde, muerte por la cual el padre de la supuesta víctima cobró un seguro de vida de un millón de dólares.

Sin embargo, según versiones de algunos testigos, señala la nota, el “muerto” se fue a radicar a Estados Unidos y cada año regresa a la comunidad de Tepexpan, del municipio de Acolman, a celebrar las fiestas patronales.

Las autoridades mexicanas no han hecho caso a estas versiones, pero el asunto ha llegado a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, organismo que ha decidido defender a Manuel, por lo que se espera que en breve pueda ser liberado e incluso que sean sancionados los responsables de tal injusticia. Pero mientras, Manuel ha perdido casi veinte años de su vida recluido injustamente.

Y como éste, podríamos mencionar cientos de casos en los que se muestra la ineptitud y la corrupción de las autoridades mexicanas.

Cuando se habla de endurecer las penas para algunos delitos, aparentemente se busca reducir la incidencia de estos, sin embargo, mientras no se ataquen este tipo de negligencias y corruptelas se corre el riesgo de que personas inocentes pudieran pagar un muy alto costo, como Manuel.