Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 29 de febrero, 2020.- En la escuela de periodismo un profesor comentaba sobre cómo la noticia es una mercancía que si se sabe manipular es un buen negocio que explota los temores, el miedo y la incertidumbre de la gente.

En México hemos vivido varios ejemplos de terrorismo informativo. ¿Recuerda la amenaza del VIH Sida? que si bien es cierto afectó la salud de miles de personas, finalmente lo más grave fue la homofobia que se generó hacia la llamada comunidad gay.

Después llegó otra tormenta cuando se expandió el virus de la influenza. No se trata de hacer menos el problema, pero tampoco de generar sicosis. Lo más penoso es cómo hay quienes pretenden lucrar con el temor de las personas.

A la fecha se han confirmado tres casos de coronavirus en México. Al respecto, el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió no caer en amarillismo o sicosis porque no se trata de algo terrible, fatal y ni siquiera equivalente a la influenza surgida en 2009.

El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell subrayó que no hay ningún elemento para recomendar, por el momento, cierre de escuelas o de centros de trabajo, sólo pidió fortalecer las medidas de prevención como lavarse las manos y evitar el saludo de beso o abrazo. Recordó la epidemia de influenza de hace 11 años, cuando se exageró al prohibir las reuniones.

El presidente Obrador declaró que el país está preparado para enfrentar la situación, con recursos humanos y materiales suficientes, de ahí que no hay que caer en exageraciones, y lamentó que haya medios de comunicación que no actúan con ética y, en cambio vuelan, no informan con objetividad.

En tanto, López-Gatell señaló que incluso hasta 70 por ciento de los contagiados podrían no presentar síntomas y, al contrario, verse beneficiados con la futura inmunidad. Basta con tomar medidas básicas de higiene utilizando jabón y agua o alcohol en gel; estornudar en el ángulo interno del codo, y sobre todo evitar dar la mano al saludar, a fin de disminuir la transmisión.

Por tanto, abundó, por ahora no se requieren filtros especiales en las escuelas o en centros laborales u otras medidas de alto control generalizado porque no hay razón científica o técnica de salud pública para cerrar sitios o faltar al trabajo.

No obstante, observamos, como hace 11 años, la gente con cubre-bocas en las calles y hospitales; reacciones sin sentido, como dejar de asistir a restaurantes chinos; pedir a los maestros que suspendan clases; y todo por la desinformación que generan la mayoría de medios de comunicación, porque el coronavirus se convirtió en una mina de oro que muchos están explotando.