Ernesto Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 13 de enero.- El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM)  solicitó al presidente Andrés Manuel López Obrador una audiencia para que las autoridades de comunales de unos 50 pueblos originarios puedan decirle de primera mano sobre los problemas históricos que vienen padeciendo y que los tiene en el atraso y marginación, señaló el asesor de la organización purépecha, Pavel Guzmán.

Dijo que se trata de comunidades como Santa Fe de la Laguna, Caltzontzin, San Felipe de los Herreros, Cocucho, Zirahuén, Capácuaro, Huecorio, Zurumucapio, Jicalán, Tahuejo, Zopoco, Pamatácuaro, Sicuicho, Cuanajo, Sevina,  Tziróndaro, Jucutacato, Corupo, Angahuan, Carapan, Comachuén, Paracho, Santa Ana, Cherán Atzicurín, Naranja de Tapia, San Benito, San Antonio, Aranza, Tirindaro, Quinceo, Tomendan, Nuevo Zirosto, Condembaro, La Tinaja, Urapicho, Turián Bajo, Santa Rosa, Arato, Comanja, Zipiajo,  Pomacuarán, Ahuirán, 18 de Marzo, entre otras, las que desean tener un diálogo abierto con López Obrador.

“Es cierto que nos hemos alejado de partidos y de autoridades del gobierno estatal, pero confiamos en que los pueblos originarios estén incluidos en la Cuarta Transformación”, porque es mucho el rezago social y han sido muchas las promesas”, apuntó el líder purépecha.

Dijo que el CSIM no está de acuerdo con la iniciativa de Desarrollo Agropecuario que presentó la bancada de Morena, porque lejos de representar desarrollo significa más atraso ya que pretende privatizar las tierras ejidales y comunales.

Las comunidades purépechas demandan una obra de impacto en cada pueblo que sea a propuesta de las asambleas comunales. “Desde años no se ha hecho casi nada en nuestros pueblos por los presupuestos raquíticos y porque ha habido presidentes municipales que  han desviado los recursos”.

También exigen justicia para cinco casos de desaparición forzada que atentó contra la familia Guzmán Cruz, de la población de Tarejero, municipio de Zacapu, porque a pesar de que fue en 1974 y 1976 cuando agentes de seguridad federal se llevaron al padre de familia y cuatro jóvenes hermanos, jamás hubo una explicación o aclaración de lo ocurrido.

Fue entonces que desaparecieron a los hermanos Amafer, Armando, Solón Adenauer y Venustiano Guzmán Cruz, así como a su padre Jesús Guzmán Jiménez,  acusados de pertenecer a grupos armados clandestinos.