Montserrat Martínez y Bryan García/Noticias y Debate M3

CDMX, 5 de julio, 2019.- Aunque en México celebramos el día de muertos cada año, el resto de los días nos resulta incómodo hablar de la muerte, en especial cuando se trata de nuestros seres queridos. La muerte es un suceso inevitable que cierra el ciclo natural de la vida.

A pesar de que la mayoría del tiempo somos conscientes de ello, no siempre estamos preparados para afrontarla. En algunas situaciones es difícil anticiparse a la muerte como en los accidentes automovilísticos o en los desastres naturales. Sin embargo, en el caso de las enfermedades crónicas avanzadas es posible prepararnos para la muerte. 

Una alternativa para las personas que se encuentran en esa situación son los cuidados paliativos, los cuales tienen como objetivo promover una vida digna hasta el último momento. Las personas al final de la vida experimentan una serie de cambios físicos y psicológicos que están asociados a un malestar general.

Es común que presenten cansancio, dolor y náuseas que les dificultan realizar sus actividades cotidianas. Conforme comienzan a perder su independencia, necesitan más apoyo de quienes las rodean. Ante esto, suelen sentirse como una carga para los demás, dando lugar a emociones como angustia, enojo y tristeza.

Algunas de las principales necesidades de las personas al final de la vida se relacionan con su trascendencia, el sentido de la vida, la conclusión de asuntos pendientes, los trámites de herencia y la despedida de sus seres queridos. 

Los familiares y amigos que cuidan del enfermo también pasan por una situación difícil de manejar, pues además de fatiga y malestar emocional, suelen descuidar su sueño y alimentación, abandonar sus actividades recreativas e incluso laborales, contribuyendo al desarrollo del síndrome de sobrecarga del cuidador (para más detalles, no te pierdas nuestra próxima nota).

 Los encargados del cuidado del enfermo son tan importantes en la atención del enfermo como el personal de salud especializado en cuidados paliativos. De ellos depende en gran medida, el control de síntomas y los cambios en la calidad de vida del enfermo. Por ello, los cuidados paliativos no sólo incluyen atención para los pacientes, sino para sus familiares y personas encargadas de su cuidado, incluso después de la muerte del enfermo.

Todos merecemos un final digno, no dudes en solicitar apoyo de cuidados paliativos.

Conduc-Terapia.


Los autores son psicólogos cognitivo-conductuales egresados de la UNAM, especialistas en el manejo de enfermedades crónicas. conduc.terapia@gmail.com