Fernando Martínez Elorriaga/Noticias y Debate M3

CDMX, 13 de febrero, 2019.-Es sustancial que el gobierno federal asuma un papel protagónico para liberar al país de los sistemas de captura, pues de los contrario el país estará destinado a seguir postergando la implementación de un proyecto democrático. Es decir, no se pueden soslayar la importancia de tres grandes bastiones, me refiero: a la necesaria rendición de cuentas; a garantizar el derecho a la información para que todos los ciudadanos estemos enterados de las decisiones políticas y de los asuntos públicos; y finalmente, la prioridad que debe implicar el diseño y desarrollo de un sistema profesional de carrera en el ámbito de la administración pública.

En este sentido, no podemos quedarnos sólo con el nivel anecdótico de ciertas experiencias que duelen a los mexicanos, principalmente para aquellos que han dedicado sus esfuerzos para fortalecer su formación profesional y no encuentran espacios laborales en la administración pública, pues éstos son cubiertos por personas que sin mérito ni formación profesional relacionada a las tareas que desempeñarán, llegan a los cargos a partir de determinadas relaciones de lealtad, compadrazgo, pago de facturas o cualquier causal de clientelismo político.

No es menor que justamente una institución encargada de impulsar el desarrollo de la ciencia se vea envuelta en un escándalo que indigna a la comunidad científica. El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) nombró a Edith Arrieta Meza subdirectora ejecutiva de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados (Cibiogem). La funcionaria  cuenta con estudios de licenciatura en diseño de modas, perfil que deja en evidencia una incongruencia con el nombramiento de la institución.

También recientemente en el Conacyt David Alexir Ledesma, ex colaborador de la diputada Dolores Padierna, fue designado subdirector de la Coordinación de Comunicación, pese a que no ha concluido sus estudios de licenciatura en comunicación en la UNAM. La lista continuará de manera infinita como una constante en el sistema político mexicano si el gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador, no pone límites.

La indignación ciudadana se podría evitar si se implementara gradualmente un sistema profesional de carrera en la administración pública, esto propiciaría que los aspirantes a un puesto fueran contratados por mérito, es decir, por su formación académica y las habilidades para el desempeño en el cargo.

Los ascensos serían determinados por la capacitación y eficiencia de los funcionarios y no por favores o lealtad a la clase política gobernante. La consolidación de un proyecto democrático requiere de dar pasos firmes en esta materia, sólo hay que esperar si la Cuarta Transformación que propone López Obrador atenderá este pilar que tiene un significado social para todos los mexicanos.