Ignacio Ramírez/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 16 de noviembre, 2019.- El arribo de Evo Morales a México ha traído diferentes reacciones, unas de las más reaccionarias y retrógradas de grupos conservadores, como los del PAN, y otras solidarias y amistosas de varios sectores sociales de la población, como la de comunidades indígenas de nuestro país.

Más de medio centenar de comunidades purépechas que integran el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) manifestaron su solidaridad y respeto al ex presidente Evo Morales, quien se encuentra en México, luego del golpe de Estado en Bolivia, que lo vio obligado a exiliarse.

En un comunicado, la organización indígena señala: “Nosotros, los pueblos originarios, los primeros en habitar estas tierras ancestrales, le damos la bienvenida y le brindamos nuestras manos amigas, invitándolo a nuestras comunidades indígenas purépecha, comunidades que al igual que los pueblos originarios de la Cordillera de los Andes, son pueblos en resistencia y lucha desde hace más de 500 años”.

El Consejo Supremo Indígena invitó a Evo Morales a un encuentro con las comunidades originarias de Michoacán, para que les hable de los procesos de autonomía de los pueblos y comunidades indígenas de Bolivia, además le ofrecen su apoyo “y respaldo incondicional, declarándonos listos  para integrar brigadas de apoyo internacional de los pueblos originarios”.

El CSIM  repudia el golpe de Estado en Bolivia y reconocen la bandera Wiphala, símbolo de diversos pueblos originarios de la Cordillera de los Andes, como emblema de dignidad, resistencia y lucha, al igual que la bandera purépecha.

La organización purépecha envió un saludo fraterno al pueblo de Bolivia que lucha contra los golpistas, que son símbolo de autoritarismo y de racismo. “Nosotros los observamos y apoyamos, son un ejemplo para todos los pueblos del mundo”.

También hay que reconocer al gobierno nacional que supo hacer valer la política exterior que tanto prestigio ha dado en el mundo, y que algunas administraciones de ultraderecha echaron abajo. “