José K/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 29 de enero, 2020.- Sin duda las regiones purépechas han sido seriamente afectadas por la proliferación de huertas de aguacate que abarcan una superficie superior a las 150 mil hectáreas en zonas que fueron boscosas. Pero no solo eso, los insecticidas y otros químicos han contaminado las aguas, y la tala de árboles ha ocasionado erosión de los suelos y deslaves de cerros.

Autoridades comunales de 52 pueblos originarios de las zonas purépechas de Michoacán, acordaron el pasado fin de semana que a través de las asambleas generales se prohibirá el cambio de uso de suelo, porque han arrasado con miles de hectáreas de bosque para la siembre de aguacate, informó el vocero del Consejo Supremo Indígena de Michoacán Pavel Guzmán.

Los pueblos originarios saben del daño que está causando el cultivo de aguacate, y las autoridades comunales saben perfectamente que nos estamos quedando sin agua y con miles hectáreas de tierra erosionada, apuntó el dirigente purépecha.

Dijo que hay casos lamentables como el que está ocurriendo en el lago de Zirahuén, municipio de Salvador Escalante, donde después de ser un cuerpo de agua sustentable, rodeado de un bosque tupido de árboles, ahora por dondequiera hay huertas de aguacate y los químicos que  utilizan los productores están contaminando las aguas.

Pavel Guzmán comentó que el pasado 25 y 26 de enero, en la comunidad de Jucutacato, municipio de Uruapan, se reunieron unos 500 comuneros de las regiones purépechas  de Pátzcuaro, Meseta y Sierra, para analizar diferentes problemas que tienen que ver con seguridad, educación y organización comunal y  política, pero uno de los temas  más importantes es el de la defensa de los bosques, porque todas las regiones templadas de los bosques han sido invadidas por huertas de aguacate que solo han enriquecido a unas cuantas familias.

Admitió que hay comunidades que vendieron bosques a particulares como ocurrió en Zirahuén, donde ahora las comunidades no pueden hacer nada para impedir que sigan destruyendo sus recursos naturales como el propio lago.

Otro de los acuerdos de las comunidades originarias de Jucutacato, Santa Fe de la Laguna, San Andrés Tziróndaro, Cuanajo, Huecorio, San Jerónimo Purenchécuaro, San Juan Tumbio, Zopoco, Huáncito, Ichán, Cocucho, San Felipe de los Herreros, Sicuicho, Charapan, Sevina, Comachuén, Aranza, Cheran Atzicurín, Paracho, Zirahuén, entre otras, fue que respaldarán a toda comunidad que decida no instalar casillas en los próximos comicios de 2021.

También aprobaron, sostuvo Pavel Guzmán, que se fortalezca a la policía comunitaria a través de sus rondas, y se reestablezca el servicio de jueces tradicionales, pero reconocidos por el Estado mexicano, para que puedan contar con armas y enfrentar a la delincuencia.