Redacción/Quadratin Debate

Morelia, Mich., 19 de abril, 2019.- El experto en reconstrucción forense Richard Neave hizo una reconstrucción del rostro de Jesús en el 2001, lo retrató bajo, de pelo, ojos y piel oscura y con pelo y barba corta. La imagen real de Jesús dista bastante del hombre pálido, rubio y de pelo largo con la que se lo suele asociar gracias al trabajo de artistas de distintas épocas, desde los pintores clásicos hasta el cine de Hollywood.

Pero la ciencia indica que su apariencia distaba bastante de esa, según publicó la BBC. Si bien en la Biblia no hay descripciones físicas sobre Jesús, desde comienzos del siglo XXI se han realizado investigaciones con el fin de determinar su apariencia.

La reconstrucción digital arrancó a partir del cráneo encontrado por el arqueólogo Joe Zygas cuando se construía una carretera en Jerusalén. Según los textos, este pertenece a un hombre que murió en el siglo I y era originario de la misma zona en la que se supone que vivió Jesucristo, entonces Neave dedujo las cejas, la nariz y la forma de la mandíbula, y con estos datos se realizó un modelo en barro.

Luego, el equipo de la BBC añadió el pelo, la barba y el color de la piel basándose en rostros de Cristo pintados en el siglo III en frescos conservados en Siria e Irak. Aunque no es Jesucristo, podría parecerse a él puntualizó el forense británico Richard Neave, de la Universidad de Manchester, abrió con esta cara la puerta a la investigación científica sobre el aspecto real de personas antiguas.

En 2001, un documental de la BBC destacó que la mayoría de los hombres judíos de la época medían en el entorno de 1,60 metros y pesaban unos 50 kilos. “Los judíos de la época eran biológicamente similares a los judíos iraquíes de hoy en día, así que creo que Jesús tenía cabello marrón oscuro a negro, ojos castaños, piel morena, un hombre típico de Oriente Medio”, dijo Joan Taylor, historiadora neozelandesa.

Por su parte, el diseñador brasileño Cícero Moraes, que recreó un posible rostro de Jesús, dijo que “era moreno, considerando la tez de personas de aquella región y, principalmente, analizando la fisonomía de hombres del desierto, gente que vive bajo el sol intenso”.

Además, considerando que vivía en una sociedad influenciada por la cultura romana, y según las costumbres de esa zona del mundo en ese momento, es probable que tuviera tanto el pelo como la barba recortada.

La estampa actual que se asocia con Jesús nació en la edad Media, en Europa, donde se le dieron rasgos europeos.