Mario Ensástiga Santiago/Noticias y Debate M3  

Morelia, Mich., 21 de abril, 2021.- El 15 de abril de 2011, la comunidad de Cherán inicio un proceso histórico y ejemplar en las primeras horas de esa madrugada cuando un grupo de valientes y audaces mujeres dijeron a la delincuencia organizada ¡ya basta!, ya basta, de extorsiones, levantamientos, vejaciones, desaparición de personas e indiscriminada tala de sus apreciados bosques.  

La temeraria decisión femenina fue secundada por la mayoría de la población para ir a interceptar a los camiones que transportaban los árboles recién derribados, a partir de ese hecho la historia en Cherán empezó a transcurrir, una vez por la lucha de sus derechos como comunidad indígena.  

Ante la conmemoración de tan importante fecha para el pueblo de Cherán, busqué la oportunidad de intercambiar opiniones con dos personas amigas de hace rato, con la trabajadora social y maestra en ciencias sociales, Teresa Guardián Pulido, originaria y vecina de Cherán, y con el profesor y doctor en ciencias de la educación, Abelardo Torres Cortez, originario de la comunidad de Pichátaro del municipio de Tingambato. Charlas que ampliaron mi conocimiento, perspectiva y enriquecimiento de la extraordinaria experiencia del pueblo de Cherán.  

Este pueblo originario, por años ha dado muestras de unidad y lucha por las reivindicaciones de los purépechas, por mencionar algunos que vienen a cuento por haberlas presenciado personalmente y que son ampliamente conocidas. Fue en 1988 ante el fraude electoral e imposición de Carlos Salinas de Gortari como presidente de México, cuando Cherán se destacó por haber corrido al ayuntamiento priista e instalado a nuevo presidente municipal elegido a mano alzada en asamblea popular por  el pueblo; experiencia de autogobierno y autonomía económica y política de gran importancia y repercusión nacional e internacional. Otro importante antecedente fue su destacada participación en 1992 en rechazo a la celebración de los 500 años del mal llamado descubrimiento de América.  

Como parte del proceso del inicio de transformación de Cherán en el 2011, no sólo fue la expulsión de la delincuencia organizada, sino también la expulsión de los partidos políticos en sus procesos de elección de las autoridades comunitarias, por experiencias de decisión de familias por los diferendos de preferencias político lectorales, por el hartazgo de disputas y las campañas de los candidatos, por los gastos económicos y tensión social que provocaban las campañas electorales.  

En agosto próximo termina el tercer gobierno comunitario de Cherán, por lo que me parece, que sería interesante que hubiera un balance crítico, autocrítico y propositivo de esta primera década de los Concejos Mayores, instancia que vino a sustituir a los ayuntamientos municipales; tratando de responder a algunas preguntas claves, cómo cuáles son los principales logros y avances; cuáles han sido los principales obstáculos y fracasos; si han tenido mayor  capacidad de respuesta a las demandas más sentidas de la población que los anteriores gobiernos municipales.  

También evaluar si ha mejorado la prestación de los servicios públicos básicos; si hay mayor seguridad pública y disminución de robos, drogadicción, alcoholismo, conflictos sociales; si hay una mejor relación gobierno sociedad y mejoramiento de la calidad de vida de la población y del entorno ambiental.  

Todo por conocer de manera objetiva y no idealizar al extremo estas invaluables experiencias de poder local, en resumen hay que conocer si los gobiernos por usos y costumbres, son la garantía del mejor manejo de los escasos recursos públicos y si la toma de decisiones de los asuntos más importantes, son democráticos y ampliamente socializados. Sin duda la experiencia autonómica de Cherán ha impactado significativamente a la mayor parte de los municipios de la meseta purépecha, también lo ha sido en otros municipios y comunidades originarias y regiones del estado, del país y a nivel internacional.  

Es importante destacar que la experiencia de Cherán, si bien es una referencia obligada, sería un error intentar tratar de aplicarla tal cual tal cual, ésta experiencia tiene sus propias particularidades aun cuando todos sean purépechas de la meseta, existen diferencias entre los diferentes pueblos, por ejemplo Cherán es cabecera municipal y no tienen tenencias, la experiencia y lucha de otras comunidades se enfrentan a las autoridades de los ayuntamientos, en ese sentido hay escenarios, posibilidades hacer un balance y de medir las posibilidades limitaciones diferenciadas de la lucha por la autonomía plena de las comunidades.  

Hace unas tres décadas observamos una interesante  efervescencia de alrededor de poco menos de una treintena de comunidades indígenas que lucharon por transformarse y erigirse en municipios, sin embargo pese a sus constantes movilizaciones, reclamos y solicitudes, no obtuvieron resultados favorables ante el Congreso del estado y la clase política de la entidad; otra etapa interesante de la lucha indigenista de Michoacán, sin duda fue a partir  de 1994 con el surgimiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en el sureste mexicano, que motivo el surgimiento y fortalecimiento de varias organizaciones políticas indígenas que levantaron la exigencia y respeto de la interculturalidad y usos y costumbres; sin embargo actualmente se observa un reflujo y debilitamiento de la organización política de los indígenas michoacanos.  

En la actualidad la instancia de mayor actividad al parecer es el Concejo Supremo Indígena, que representa a 60 comunidades originarias, que ha estado acompañando la exigencia de varias comunidades para exigir y ejercer el presupuesto directo, que no es otra cosa que la demanda para que los ayuntamientos de los municipios les otorguen los recursos económicos que aducen les corresponden de manera proporcional a la población que representan y en función del mismo porcentaje al presupuesto global del municipio de que se trate.  

La nueva ley orgánica municipal publicada el pasado 30 de marzo en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado, contempla todo un apartado en relación a los pueblos indígenas, que mandata a los ayuntamientos la entrega del presupuesto directo que sean solicitados en tiempo y forma por las comunidades indígenas, nuevas disposiciones municipales que hay que conocer y reconocer y valorar en la práctica la manifiesta intencionalidad del congreso local de mejorar la vida de los pueblos originarios; por lo anterior sería muy conveniente que para el mejor manejo de los recursos del presupuesto directo, hubiera información y capacitación necesaria del manejo de los recursos públicos y evitar hasta donde sea posible los conflictos internos, por eso de que el “donde hay dinero, está el diablo”.  

Por último, el panorama de la participación de los indígenas de Michoacán en el actual proceso electoral, se ve algo complicado, no solamente por la pandemia del COVID-19 y la crisis económica, por la presencia del narco, sino también la decisión de 10 comunidades indígenas de la meseta purépecha no estar de acuerdo en la instalación de casillas electorales por el Instituto Electoral de Michoacán, quedando de facto sin la posibilidad de votar por las diputaciones locales y federales, y en consecuencia por la gubernatura de Michoacán.  

Por otra parte, es evidente que los 10 partidos políticos en contienda electoral 2021, en Michoacán no le dan importancia en sus agendas políticas a las comunidades indígenas que se estima que son alrededor de 140 mil indígenas que habitan la entidad, por ejemplo, el gobierno de Silvano Aureoles no ha destinado presupuesto para la promoción del fortalecimiento de los pueblos indígenas, eso ha quedado muy claro.  

Las campañas electorales a todos los cargos de elección popular en Michoacán ya han iniciado, seguiremos pendientes de ver como se desarrolló lo que se llamado el más grande y complejo de nuestra historia. Vaya una felicitación a la comunidad de Cherán por sus primeros 10 años de vida autonómica del sistema de partidos políticos.