Miss Edi Toriales/Noticias y Debate M3

Morelia, Mich., 18 de febrero, 2020.- Casos como el de  Fátima Cecilia, niña de siete años asesinada en la Ciudad de México, causan enojo e impotencia; en situaciones así todos opinan, buscan culpables, se convierten en jueces, y de paso buscan capitalizar el tema.

Cuando suceden casos tan atroces como éste, se vuelve sumamente delgada la línea entre la exigencia de justicia y el oportunismo. Se vuelve el asunto tan manoseado que ya no se sabe quiénes actúan con auténtica indignación y quiénes sólo se cuelgan de la tragedia para hacerse notar.

Tanto en los medios como en las redes sociales surgen miles de voces, todas defendiendo a Fátima, pero muchas reprochando a los padres, a la escuela, al gobierno; muchas de ellas con razón, pero otras con tendencias francamente protagónicas.

El caso es sumamente indignante en muchos sentidos.